Lo que durante años fue anuncio, hoy es realidad
El inicio de la obra del puente sobre el arroyo Carranza marca un cambio de época: menos promesas, más máquinas trabajando
Después de años de promesas, anuncios y proyectos que nunca pasaban del papel, la obra del puente sobre el arroyo Carranza finalmente comenzó. Sin grandes actos ni discursos interminables, el gobierno de Rolando Figueroa puso en marcha una infraestructura que la zona de Rincón de los Sauces esperaba desde hace mucho tiempo y que resulta clave para la conectividad de la región.
La intervención sobre la Ruta Provincial N 5 no sólo responde a una demanda histórica de los habitantes de esa ciudad y de quienes transitan el corredor de Vaca Muerta. También representa una forma distinta de gestionar: transformar los anuncios en hechos concretos. La inversión supera los 9.197 millones de pesos y ya se traduce en trabajos visibles sobre el terreno.
Las primeras tareas incluyen la instalación del obrador, la limpieza del sector y el movimiento de suelos para construir un desvío que permita mantener el tránsito mientras avanza la obra. Luego llegará la construcción del puente de 120 metros sobre el badén Norte, además de nuevas alcantarillas y otras obras complementarias que garantizarán una circulación mucho más segura. Las gestiones anteriores lo prometieron, esta lo hace.
La importancia del proyecto trasciende lo vial. Cada tormenta que afectaba los badenes existentes comprometía la conectividad de un corredor estratégico para el desarrollo productivo de Neuquén. Con esta obra, la Provincia no sólo mejorará la seguridad, sino que fortalecerá la infraestructura que acompaña el crecimiento de Vaca Muerta.
El puente sobre el arroyo Carranza simboliza algo más que una obra pública. Refleja una gestión que eligió priorizar la ejecución por sobre el anuncio permanente. Lo que durante años fue una promesa repetida, hoy tiene máquinas, trabajadores y un cronograma en marcha. Y esa diferencia, para los neuquinos, vale mucho más que cualquier discurso.