Neuquén con rumbo propio, en un país que reparte poco

Con menos fondos nacionales que otros distritos, la gestión provincial consolida crecimiento, orden fiscal y generación de empleo

Neuquén con rumbo propio, en un país que reparte poco

En la Argentina de hoy, donde las provincias miran de reojo los números que llegan desde la Casa Rosada, hay una certeza que ya no admite matices: los recursos nacionales se achicaron de manera drástica y el impacto es tan profundo como desigual. Los datos del primer trimestre de este año lo confirman, con una caída real que supera el billón y medio de pesos entre transferencias automáticas y discrecionales. Marzo, en particular, dejó una marca difícil de ignorar, con giros que se derrumbaron casi un 70% interanual (para el conjunto de las provincias). No es relato: es estadística pura.

Pero en ese escenario de retracción generalizada aparece una diferencia clave entre las provincias. Mientras algunas siguen dependiendo en gran medida de los fondos nacionales -y, por lo tanto, ven resentida su dinámica económica cuando esos envíos se reducen-, otras han construido un esquema más autónomo. Allí se ubica Neuquén que, sin figurar entre las principales receptoras de recursos, logra sostener e incluso potenciar su crecimiento.

El contraste es elocuente. Distritos como la Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos o la provincia de Buenos Aires concentran buena parte de los envíos nacionales, mientras que Neuquén queda relegada en esa distribución. Sin embargo, lejos de quedar atrapada en esa desventaja relativa, la provincia muestra una capacidad singular: generar trabajo privado, dinamizar su economía y consolidar resultados de gestión sin depender de la caja nacional (a la que por supuesto aporta como cada una de las provincias). De hecho, Neuquén es de las pocas provincias en la que los recursos propios superan a los que llegan desde el reparto de Nación.

Ese desempeño no es casual ni espontáneo. Tiene un punto de partida claro en diciembre de 2023, cuando la gestión encabezada por Rolando Figueroa definió un rumbo basado en el orden y la eficiencia. Desde el inicio, se impuso una lógica de austeridad en el manejo de los recursos públicos y una política de tolerancia cero frente a cualquier hecho de corrupción. Decisiones que marcaron un quiebre con prácticas del pasado y que hoy encuentran respaldo en una sociedad que valora el uso responsable de cada peso. Administra bien. Y, al mismo tiempo, no deja de reclamar lo que le corresponde a la provincia. El reconocimiento de la deuda nacional al ISSN -que acaba de lograr y que será saldada- es sólo uno entre varios ejemplos.

Las primeras medidas no fueron simbólicas. La eliminación de las jubilaciones de privilegio para la dirigencia política -algo inédito en el país- y la implementación de la ficha limpia para impedir el acceso a cargos a personas procesadas marcaron un estándar institucional más exigente. A eso se sumó una revisión profunda del gasto social: los subsidios se redujeron de 30.000 a 7.000 casos, en gran parte porque quienes antes dependían de la asistencia lograron insertarse en el mercado laboral.

En paralelo, la gestión avanzó en objetivos concretos: reducción de la deuda pública, incremento de la inversión en áreas sensibles como salud, educación y seguridad, desarrollo de infraestructura vial y acompañamiento al entramado productivo local. Comerciantes, pymes y empresarios encontraron un Estado presente, pero no para sostener privilegios, sino para generar condiciones de crecimiento.

Con ese esquema, Neuquén no sólo resiste un contexto nacional mezquino, sino que proyecta su futuro con ambición. El plan estratégico hacia 2030 prevé duplicar la producción de gas y petróleo, apalancado en el potencial de Vaca Muerta y en la llegada de nuevas inversiones (para eso Figueroa viajó recientemente a Houston, EEUU). La provincia se prepara para ese salto con planificación y obras, pero con un dato central que la distingue del resto: todo lo ha hecho, hasta ahora, con recursos propios. En un país donde muchos esperan, Neuquén decidió avanzar y marcar su propio rumbo. Tanto que no figura entre aquellas provincias que en los próximos días recibirán adelantos para afrontar sus gastos.

Te puede interesar
Últimas noticias