El equilibrio, una de las fortalezas del modelo neuquino
El desarrollo de las regiones, las becas estudiantiles, los pactos de gobernanza y un Gabinete plural, consolidan uno de los pilares estratégicos
El equilibrio es, desde que se puso en marcha en 2023, una de las fortalezas más distintivas del modelo neuquino, y hoy vuelve a ocupar un lugar central en la etapa que el gobierno provincial considera decisiva para proyectar la Neuquén del futuro. No se trata sólo de una definición política, sino de una práctica sostenida que atraviesa la obra pública, la distribución territorial, la educación y la conformación misma del Gabinete.
El desarrollo equilibrado de las regiones ha sido un sello de la Neuquinidad. La regionalización, que avanza con un fuerte impulso institucional, busca garantizar que cada zona de la provincia -desde el Alto Neuquén hasta la Confluencia, pasando por el Sur y el Centro- reciba inversiones y planificación en función de sus necesidades reales. Ese enfoque reduce asimetrías y fortalece el crecimiento armónico que distingue a Neuquén del resto del país.
Este principio también se refleja en uno de los programas más sensibles y transformadores: el sistema de becas estudiantiles. Concebidas para garantizar igualdad de oportunidades, las becas llegan a miles de estudiantes de todas las localidades, desde las más pobladas hasta las comunidades rurales. Su impacto va más allá del acompañamiento económico: consolida un piso de inclusión y movilidad social que contribuye al equilibrio social y territorial.
Los pactos de gobernanza firmados con municipios grandes, medianos y pequeños son otro pilar de este modelo. La lógica de cooperación entre Provincia y gobiernos locales -sin distinción partidaria- permite impulsar obras, servicios y políticas públicas adaptadas a cada realidad. Esta matriz de acuerdos refleja una visión donde la institucionalidad prevalece sobre la coyuntura y donde cada localidad es parte activa del proyecto provincial.
El Gabinete provincial, integrado por dirigentes de distintas expresiones políticas, constituye quizás la muestra más evidente de este equilibrio. Desde referentes de la centro derecha hasta dirigentes provenientes del peronismo y sectores libertarios, la composición refleja una gobernanza que privilegia la capacidad y la representación territorial por encima de las etiquetas partidarias. El resultado es una estructura de gestión que combina pluralidad y estabilidad.
Las nuevas autoridades
Ese equilibrio volvió a quedar en evidencia, este jueves, con la jura de las nuevas autoridades, acto en el que el gobernador Rolando Figueroa les tomó juramento tanto a las dos nuevas ministras: Josefina Codermatz (Juventud) y Tanya Bertoldi (Infraestructura), como a los secretarios; entre ellos, Gustavo Coatz (Interior), Rubén Etcheverry (Copade), María Fernanda "Marita" Villone (Deportes) y Ana Servidio (Vivienda). La otra nueva ministra, Leticia Esteves (Turismo), había asumido hace apenas unos días.
Este equilibrio también ha sido clave para afrontar los desafíos de los primeros dos años de gestión. La recuperación del sistema de Salud, la mejora del sistema Educativo, el impulso a la seguridad, la participación de las petroleras en obras estratégicas y la eliminación de prácticas ineficientes en el Estado fueron posibles gracias a una conducción que evita los extremos y apuesta por acuerdos amplios.
En un escenario nacional donde predominan las tensiones, el modelo neuquino reafirma su identidad basada en la moderación, la planificación y la construcción colectiva. En esa lógica, el equilibrio no es sólo una herramienta: es la fortaleza que permite que la provincia avance con estabilidad, cohesión y una visión compartida de futuro.