Administrar mejor también mejora los salarios
La provincia alcanzó la mejor paritaria del país gracias a un modelo que convirtió el crecimiento económico en beneficios para la población
Los resultados que hoy exhibe Neuquén no son fruto del azar ni de un ciclo económico favorable. Son la consecuencia de una estrategia de gobierno que, en poco más de dos años y medio, reordenó las cuentas públicas, eliminó gastos innecesarios, terminó con privilegios que durante años fueron tolerados -como los ñoquis en el Estado- y destinó cada peso recuperado a fortalecer las áreas que generan crecimiento. Sólo una provincia que planifica su desarrollo puede mostrar indicadores que hoy no tiene ninguna otra en la Argentina.
La gestión de Rolando Figueroa convirtió a Neuquén en la provincia que más empleo privado genera, la que más invierte por alumno en educación y la que más recursos destina a infraestructura para el desarrollo. Ahora suma otro dato que la diferencia del resto del país: el mejor acuerdo salarial para los trabajadores de la administración pública. No es una decisión aislada, sino una pieza más de un modelo que entiende que el crecimiento económico debe traducirse en mejores oportunidades para quienes viven en la provincia.
El acuerdo firmado con ATE y UPCN mantiene la actualización salarial por Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre julio de 2026 y junio de 2027, con revisiones en octubre de 2026, enero, abril y julio de 2027. Además, incorpora una suma extraordinaria de 410.000 pesos en septiembre de 2026 y otra de 480.000 pesos en enero de 2027, ambas extensivas al sector pasivo. También contempla un incremento adicional del 4% en noviembre de 2026 y otro del 3% en enero de 2027, además de la actualización de la compensación por ropa de trabajo. Como sostuvo el gobernador, se trata “por lejos del mejor acuerdo salarial que existe en la República Argentina”.
Pero el impacto trasciende a los empleados públicos. Cuando los salarios preservan su poder adquisitivo, el dinero vuelve al circuito económico, fortalece el consumo, impulsa la actividad comercial y sostiene el empleo privado. Por eso, mientras en muchas provincias los comerciantes enfrentan caídas en las ventas y cierres de locales, en Neuquén se abren nuevos negocios, aumentan las ventas en supermercados y comercios y se consolida un círculo virtuoso que beneficia a toda la economía provincial.
La diferencia está en el modelo. Mientras durante años se naturalizaron el despilfarro y estructuras estatales ineficientes, hoy los recursos se administran con un criterio claro: eliminar privilegios para invertir en las personas. Los mejores salarios del sector público, el liderazgo nacional en creación de empleo privado y la mayor inversión educativa no son logros aislados. Son la evidencia de que cuando existe planificación estratégica, orden fiscal y una decisión política de priorizar a la ciudadanía, el desarrollo deja de ser una promesa para convertirse en una realidad.