Empleo: el desarrollo provincial no tiene techo
Neuquén atraviesa una etapa sin precedentes que combina Vaca Muerta, obra pública, empleo, industria, vivienda y crecimiento equilibrado
Hay momentos en la historia de una provincia en que los números evidencian una realidad mucho más grande. Neuquén atraviesa uno de ellos. Desde que asumió el gobernador Rolando Figueroa, el desarrollo dejó de ser una expectativa para convertirse en una realidad que se expresa en obras, viviendas, escuelas, créditos, empleo y actividad económica. Y lo más significativo es que resulta difícil imaginarle un techo a este proceso que beneficia a la población.
La industria manufacturera ofrece una de las tantas pruebas concretas. Entre 2023 y el cuarto trimestre de 2025, el empleo registrado del sector creció 18 por ciento, con 2.000 nuevos puestos de trabajo. La industria ya representa el 8,5 por ciento del empleo privado registrado y Neuquén alcanzó 153.688 puestos de trabajo privados registrados al cierre de 2025. No se trata solamente de hidrocarburos: crecen la elaboración de alimentos, los textiles, la producción de papel, la fabricación de muebles, el reciclaje, los productos químicos y la maquinaria, entre otras actividades. Y crecen muy a pesar de la debacle por la que transita el empleo formal en la Argentina; visto de ese modo la diferencia es abismal: en Neuquén se abren Pymes y en el resto del país se bajan persianas.
Detrás de estos números hay una decisión política: acelerar Vaca Muerta, multiplicar la obra pública y apostar a un desarrollo equilibrado y equitativo, donde las oportunidades no queden concentradas en un solo sector ni en una sola región. Por eso la gestión que conduce Figueroa fortalece los parques industriales del interior y busca que las economías locales puedan integrarse a una matriz productiva cada vez más amplia. El objetivo es claro: que Neuquén no solamente produzca recursos, sino que genere empleo y valor agregado en su propio territorio.
Y hay una razón todavía más poderosa para mirar hacia adelante. La industrialización del gas en origen puede abrir nuevas cadenas de valor y transformar definitivamente la estructura económica provincial. A partir de 2027, cuando Neuquén ingrese en una etapa de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) a gran escala, el potencial que ya muestra la provincia podrá multiplicarse. Lo que hoy se traduce en más industria, comercio, construcciones, viviendas, escuelas y créditos puede adquirir una dimensión todavía mayor.
Por eso, hablar del presente neuquino es también hablar del futuro que se está construyendo. Figueroa trazó una estrategia que busca aprovechar Vaca Muerta sin limitarse a Vaca Muerta: más infraestructura, más producción, más industria y más oportunidades para los neuquinos. El desafío ya no parece ser cómo poner a Neuquén en marcha, sino cómo acompañar la velocidad de un desarrollo que, por su magnitud y por las herramientas que está generando, todavía no muestra su techo.