Cambio de época: pasado de ñoqui y presente de despedida
Incurrió en infinidad de faltazos durante el gobierno de Gutiérrez. Ni bien asumió Figueroa le iniciaron un sumario que decantó en cesantía
La mujer se había acostumbrado a incumplir con sus obligaciones laborales y encajaba en esa categoría a la que, en el ámbito de la administración pública, se conoce como ñoqui. Durante el gobierno de Omar Gutiérrez había incurrido en faltazos injustificados tanto en 2022 como en 2023. Pero a los dos meses de haber asumido Rolando Figueroa le iniciaron un sumario que decantó en el despido.
El decreto de cesantía se formalizó hace apenas unos pocos días y se suma a la larga lista que comenzó a formarse desde que rige la tolerancia cero a los hechos de corrupción e indisciplina. Los ñoquis que fueron echados ya son muchos. Pero hay un dato que hace distinto a este caso: los auditores rastrearon en el historial laboral y descubrieron que se trataba de una ñoqui histórica, si es que corresponde la expresión.
Jessica Yanet Colipan se desempeñaba como auxiliar de depósito en el almacén central del ministerio de Salud y le constataron ausencias injustificadas en distintos períodos. Entre ellos, el 20 de abril; 5 de mayo; 1, 4 y 12 de agosto; 21 de septiembre; 28 y 31 de octubre; 14 de noviembre; y 7, 12, 19 y 21 de diciembre de 2022. Como así también el 11 y 25 de enero; del 2 al 9 y el 13, 15, 17, 22 y 23 de febrero de 2023.
Los auditores también rastrearon en su historial y focalizaron en lo realizado entre 2010 y 2021 y los antecedentes sumariales de 2012. Según señalaron en el expediente, pudieron constatar que la ex agente había sido sancionada en otras ocasiones con suspensión (en el año 2011) o con sanción de descuentos, “descontándole con ello un total de 175 días de salario, todos por faltas injustificadas”.
Antes de despedirla la citaron a prestar declaración, pero también faltó a las dos audiencias que se habían fijado para tal fin. En el expediente dejaron constancia de que “la conducta, por parte de la señora Colipan resulta sumamente perjudicial” para la administración, “ya que su ausencia continuada afecta de manera directa la operatividad y el cumplimiento de las responsabilidades asignadas”.
Además de la cesantía, el gobierno provincial neuquino puso en marcha los mecanismos para recuperar lo que esta ex agente cobró durante los días no trabajados (si es que quedó día por descontar) y, de ser necesario, le dará intervención a la Fiscalía de Estado, para que inicie las actuaciones correspondientes.