Parrilli quiere salir a flote, pero su salvavidas es Cristina
El PJ cambió de rumbo en la provincia de Neuquén. Pero el ex senador busca un protagonismo que lo saque de la derrota
Oscar Parrilli busca recuperar desde el escritorio y las redes lo que perdió en las urnas. A dos meses de la contundente derrota que sufrió en la interna del PJ neuquino, el ex senador intenta reconstruir centralidad política apelando a discursos de unidad y recorridas partidarias que contrastan con el mensaje que dejaron las urnas en marzo. Sufrió un naufragio y quiere salir a flote con un salvavidas que varios cuestionan: Cristina 2027.
El histórico hombre de confianza de Cristina Fernández de Kirchner parece decidido a recuperar protagonismo, pese a que los afiliados del peronismo provincial optaron por otro rumbo para la conducción del espacio. Desde su tabla de náufrago, busca abordar nuevamente el barco.
En las últimas semanas, Parrilli reapareció en actividades partidarias en San Martín de los Andes y en Cutral Co, donde acompañó actos de asunción de autoridades partidarias locales. Sin embargo, dentro del PJ neuquino muchos interpretan esos movimientos como parte de una estrategia orientada a reposicionarse después del revés electoral del 15 de marzo, cuando el intendente de Vista Alegre, José Asaad, se impuso en la elección y se convirtió en el presidente del partido. El candidato respaldado por Parrilli, Juan Domingo Linares (ex intendente de Junín de los Andes), no logró convencer a la mayoría de los afiliados.
La derrota dejó expuesta una discusión más profunda dentro del peronismo provincial. Durante años, Parrilli fue uno de los dirigentes con mayor influencia en la estructura partidaria neuquina, amparado tanto en su encumbrada posición dentro del kirchnerismo como en los cargos que ocupó en los gobiernos nacionales. Pero en la última interna muchos afiliados expresaron su rechazo a las viejas prácticas de conducción cerrada, a las decisiones tomadas entre pocos y a la acumulación de cargos para él y sus familiares. Su hija, Lorena Parrilli, es diputada provincial y su hermana, Nanci Parrilli, también lo fue.
Pese a ese escenario, Parrilli insiste con convocatorias a la unidad del PJ de cara a 2027 y plantea la necesidad de reorganizar al peronismo provincial. En publicaciones recientes sostuvo que trabaja para que el espacio vuelva a ser competitivo electoralmente, apelando a la militancia y la organización territorial. Sin embargo, dentro del partido hay quienes observan que ese discurso de unidad llega tarde y contradice años de enfrentamientos internos, persecuciones políticas y marginación de dirigentes que cuestionaban su liderazgo o pretendían disputarle espacios de poder.
La estrategia de Parrilli también aparece atravesada por la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, cuya defensa política se convirtió nuevamente en una de sus principales banderas. El ex funcionario nacional insiste en denunciar una supuesta proscripción contra la ex presidenta y reclama la nulidad de la condena en la causa Vialidad. Pero mientras concentra esfuerzos en reconstruir volumen político alrededor de esa agenda, en Neuquén el resultado de la interna dejó un mensaje difícil de ignorar: una parte importante del peronismo provincial decidió darle la espalda a los liderazgos históricos y avanzar hacia una etapa distinta, más alejada de los nombres que dominaron el partido durante las últimas décadas.