Con modelo propio, Neuquén no se altera por Buenos Aires
Mientras la provincia de Buenos Aires vota legisladores, Neuquén consolida su modelo basado en el desarrollo territorial y autonomía
Mientras la atención nacional se centra en las elecciones provinciales que este domingo se realizarán en Buenos Aires, Neuquén sigue consolidando su modelo propio, basado en la gestión local, la planificación y el desarrollo territorial. Como subrayó el gobernador Rolando Figueroa, “el país se construye en base al trabajo de las provincias”, y la experiencia neuquina lo confirma: la provincia avanza con obras a pesar de los recortes y paralizaciones impulsados desde el gobierno central.
El escenario bonaerense refleja la grieta que polariza al país, pero los resultados que allí se registren no alterarán el rumbo de Neuquén hacia las legislativas de octubre. Aquí, el debate político no se centra en confrontaciones nacionales, sino en la consolidación de un proyecto propio, que ha demostrado eficacia en la distribución equitativa de recursos y en la ejecución de políticas públicas que mejoran la vida de los neuquinos.
Provincias con identidad
La fuerza de los partidos provinciales, visible en ejemplos como Corrientes (donde el modelo provincial ganó los comicios del domingo último), confirma que la autonomía y la autodeterminación son posibles, a partir de la defensa de la identidad.
En un país donde las provincias históricamente han sido relegadas frente al centralismo porteño, Neuquén se erige como un ejemplo de gestión responsable, federal y orientada al desarrollo. La elección bonaerense puede acaparar los titulares, pero la agenda neuquina sigue escribiéndose con independencia y resultados concretos en cada rincón de la provincia.
Modelos opuestos
La contraposición frente al centralismo porteño, que en realidad ha existido a lo largo de la historia, cobró singular protagonismo desde el preciso momento en que el gobierno de Javier Milei dispuso la paralización de la obra pública y el recorte a las provincias, lo que en política se conoce como cierre de grifo (aunque en realidad es una retención inmoral de los recursos que les corresponden a los distritos).
Frente a ello, Figueroa tomó distancia de la grieta nacional y puso en marcha un plan de austeridad e inversiones que decantó tanto en la construcción de rutas y escuelas, como así también en el fortalecimiento de la seguridad y de la salud pública. En definitiva, los objetivos del modelo cuyos logros de gestión son ejes medulares en los discursos de campaña que han comenzado a desplegar los candidatos de La Neuquinidad.