Seguridad: Neuquén avanza por el camino correcto
Endureció la lucha contra el delito y logró revertir la situación heredada. La contracara de ese avance es el juez que liberó a un narco
Cuando asumió -en diciembre de 2023- el gobernador Rolando Figueroa encontró lo que sabía iba a encontrar: una situación compleja, prácticamente crítica, en lo que hace a la seguridad, debido a los desaciertos y las desinversiones que caracterizaron al gobierno de Omar Gutiérrez, muy especialmente a su última etapa (la de la retirada).
Aquellos tiempos de Vanina Merlo y de Marianina Domínguez -al frente de esa cratera tan sensible para la sociedad- habían bajado el telón con un avance del delito, producto -entre otras cosas- del retroceso en algo tan básico como la presencia policial en las calles. Se sabía que recuperar el terreno perdido no sería tarea sencilla, y es por eso que Figueroa optó por una estrategia de acciones combinadas que no sólo incluyeron la compra de armamento y vehículos, sino también la jerarquización del personal y el envío de nuevas leyes a la Legislatura, para cercar a la delincuencia.
A eso le sumó la decisión de que las causas por microtráfico pasen de la órbita Federal a la Justicia provincial, lo que decantó en un combate más efectivo contra la comercialización de sustancias prohibidas. Las drogas son transversales a las distintas modalidades delictivas, por lo que cortar el circuito es atacar al delito en su amplio abanico de expresiones. Y es precisamente eso lo que hizo (y sigue haciendo) el ministerio de conduce Matías Nicolini.
Aunque aún resta un largo camino por recorrer y más allá de que no todos los jueces comprendieron la necesidad de golpear a los mercaderes de la muerte donde más les duele, los resultados son más que auspiciosos; y la sensación no sólo se nota en las calles, sino que también se traduce en los muestreos de opinión.
Los números
Por estos días, el gobierno provincial neuquino se encuentra abocado a la evaluación de objetivos y proyecciones. Pudo saberse, entonces, que desde que comenzó la gestión se redujeron en un 18 por ciento los homicidios y femicidios, que hubo 31 por ciento menos de delitos contra la propiedad y que, como contrapartida, se incrementaron en un 80 por ciento las denuncias anónimas contra el microtráfico a través de la aplicación Neuquén Te Cuida. Ahora, el sistema inspira confianza y ese factor es fundamental.
En el mismo período se incorporaron 931 agentes, hubo una recomposición salarial, se invirtieron 3.773 millones de pesos en nuevos centros de monitoreo urbano y se adquirieron 240 móviles, lo que permitió un incremento del parque automotor de un 30% en patrullas y de un 50% en motocicletas.
En lo que hace a la lucha contra el llamado narcomenudeo -tarea que el Estado provincial asumió en febrero último- se registraron (desde esa fecha) 400 operativos policiales contra los llamados kioscos narcos, se concretaron 250 allanamientos, se secuestraron estupefacientes (cocaína, marihuana, etc.) así como también armas y hubo 120 delincuentes demorados, de los cuales 17 quedaron tras las rejas con prisión preventiva.
El juez que largó al narco
La lucha se libra a diario y se da con el respaldo de la Legislatura que aprobó una serie de leyes fundamentales. Una de ellas es la llamada Ley de Reiterancia, que impulsó el diputado del PRO, Marcelo Bermúdez, y que les permite a los magistrados dictar la prisión preventiva a quienes reinciden en el delito. Es una herramienta muy útil para proteger a la sociedad. Pero, ya de entrada, un juez de San Martín de los Andes dejó libre a un narco que había caído en mayo último y que volvió a caer en la semana que acaba de terminar.
Le encontraron armas, drogas, celulares y anotaciones que lo delataban. El juez de garantías Maximiliano Bagnat tenía todas las pruebas para encerrarlo, pero así y todo ordenó que lo dejaran libre. De ese modo arrojó por la borda el esfuerzo de todos quienes luchan contra el flagelo de las drogas y favoreció a un delincuente en lugar de proteger a los ciudadanos.
Está confirmado que el hampón, al que identificaron por sus iniciales (D.A.A.) vende drogas en su guarida del barrio Gobernadores Neuquinos. Pero el juez lo largó. En fin, el combate contra el delito suele arrojar esta clase de episodios que si bien preocupan y hasta indignan (debido a que hay quienes ponen el cuerpo para atrapar a los malandras) no deben generar frustraciones sino reflexiones, ya que a la luz de los resultados está claro que se avanza por el camino correcto.