La reactivación del Norpatagónico no es un caso aislado
El gobierno de Figueroa sacó de terapia intensiva al sistema de Salud. Y ahora lo jerarquiza con la construcción de un gran hospital
La reactivación de la obra del Hospital Norpatagónico -en la ciudad de Neuquén- marca mucho más que un reinicio: marca la decisión política de avanzar con la jerarquización del sistema de salud pública. Con 42.000 metros cuadrados proyectados y una primera etapa de 20.000, el hospital sumará quirófanos, laboratorios y servicios de alta complejidad para Neuquén y toda la Patagonia.
El dato que no puede soslayarse es cómo se llegó hasta acá. El gobierno de Rolando Figueroa heredó un sistema de salud en penosas condiciones, producto de años de falta de inversión que caracterizaron a la gestión del ex gobernador Omar Gutiérrez. El Norpatagónico, iniciado en 2018 y luego abandonado, fue una muestra concreta de esa falta de continuidad y planificación.
Figueroa -quien asumió en diciembre de 2023- decidió cambiar esa lógica. Llegó con la planificación que había prometido y la Provincia volvió a invertir: los hospitales recuperaron medicamentos, se compraron ambulancias, se incorporaron profesionales y se sumó instrumental de primer nivel. Ahora, con fondos neuquinos, también se vuelve a poner en marcha una obra que parecía condenada a quedar como otro monumento a los proyectos inconclusos.
El gobierno de Figueroa sacó al sistema de Salud pública del estado de terapia intensiva en que lo había dejado la administración de Gutiérrez. Y no lo hizo sólo con inversiones, sino fundamentalmente con planificación estratégica. Primero resolvió las urgencias, ordenó los sistemas de turnos, amplió establecimientos asistenciales, etc. Ahora llegó el turno de ir por más.
No se trata solamente de terminar paredes y hormigón. El Norpatagónico permitirá atender derivaciones de alta complejidad, con cardiopatías infantiles, cirugías complejas, trasplantes y tratamientos oncológicos y cardiovasculares integrales. Es una infraestructura pensada para acompañar el crecimiento de una provincia que cada vez demanda más atención y que ya registra récords de consultas y usuarios en su sistema público.
La diferencia está en las prioridades. Figueroa eligió destinar recursos neuquinos a salud, educación, seguridad e infraestructura, aun cuando muchas obras habían quedado paralizadas por la falta de financiamiento. Reactivar el Norpatagónico es, entonces, volver a transformar recursos públicos en soluciones concretas. Y también demostrar que cuando hay administración responsable y decisión política, lo que durante años quedó abandonado puede volver a ponerse en marcha.