La riqueza de Vaca Muerta también se invierte en Educación

El desarrollo integral de la provincia y el bienestar de los neuquinos, son los objetivos del crecimiento que planificó y ejecuta Figueroa

La riqueza de Vaca Muerta también se invierte en Educación

Si alguien se pregunta a dónde va el dinero que genera Vaca Muerta, una de las respuestas más contundentes está en las escuelas. Porque la educación es una prioridad absoluta para el gobierno de Rolando Figueroa y, al mismo tiempo, la mejor inversión que puede hacer una provincia que quiere garantizar su futuro. Becas, infraestructura, salarios, transporte y tecnología forman parte de una política que busca que ningún neuquino quede afuera del desarrollo.

Las becas Gregorio Álvarez fueron un primer paso decisivo para igualar oportunidades y llegar literalmente a cada rincón de Neuquén. A eso se sumó el boleto estudiantil y un plan de obras escolares que ya está en plena ejecución y que constituye el programa de infraestructura educativa más importante de la historia provincial. También hubo una mejora contundente en las condiciones salariales y laborales de los docentes, porque no existe educación de calidad sin reconocer a quienes tienen la responsabilidad cotidiana de sostenerla.

Pero la política educativa no termina en los edificios ni en los ingresos. El Plan Pehuén acaba de comenzar y llevará 40.000 netbooks, 7.000 tablets y nuevo equipamiento tecnológico a las escuelas neuquinas. Que la primera entrega haya sido en Cayanta, en una escuela de apenas cinco alumnos, tiene un enorme valor simbólico: para este gobierno, vivir lejos de los grandes centros urbanos no puede significar tener menos oportunidades. La tecnología también tiene que llegar allí donde el mapa suele terminar.

La decisión expresa una concepción de provincia. No se trata solamente de crecer, producir más, exportar más o generar empleo. Se trata de que ese crecimiento llegue a la sociedad y se convierta en mejores oportunidades para todos. Cuando un chico de una escuela pequeña del interior recibe las mismas herramientas tecnológicas que otro de la capital, cuando una familia accede a una beca o cuando una comunidad ve renovada su escuela, el desarrollo deja de ser una estadística y pasa a ser una realidad concreta.

Eso es lo que hace grande a una provincia: mirar hacia adentro mientras crece hacia afuera. Neuquén atraviesa un momento económico y productivo sin precedentes, pero el verdadero desafío es lograr que todos se sientan parte de ese proceso. Y allí la educación ocupa un lugar central. Porque invertir los recursos de Vaca Muerta en escuelas y estudiantes no es solamente invertir en el presente: es construir, desde ahora, la Neuquén del futuro.

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