Vuelven las clases y se deshilacha la canallada de ATEN Capital
La izquierda convocó a no iniciar y recibió el rechazo del gremio provincial docente. El gobierno advirtió que descontará el día a quienes no trabajen
La vuelta a las aulas que será este lunes, después del receso invernal, será normal. Eso está asegurado. Pero vendrá acompañada por una decisión canallesca y de neto corte político de la dirigencia de ATEN Capital. La seccional convocó a un “no inicio” de clases por 24 horas, pese a que la conducción provincial del sindicato (al que tiene que obedecerle por legalidad estatutaria) dejó en claro que no existe un paro formal y que sigue vigente el acuerdo salarial alcanzado con el Gobierno para todo el año. La mezquindad de la seccional capitalina se ha deshilachado una vez más.
No obstante, el dato político resulta difícil de ignorar. Mientras la dirigencia provincial de ATEN ratifica la validez de la paritaria firmada y descarta una medida de fuerza, la seccional capital (fuertemente asociada a los partidos políticos de izquierda) se embarca en las jugadas ilegales (que por supuesto no puede argumentar) y busca desconocer ese compromiso. Intenta desconocer un acuerdo que garantizó previsibilidad salarial, con actualizaciones automáticas por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), uno de los principales reclamos históricos del sector docente.
Desde el Gobierno provincial la respuesta fue contundente. La ministra de Educación, Soledad Martínez, confirmó que las clases se desarrollarán con normalidad en toda la provincia y sostuvo que la convocatoria de ATEN Capital “no corresponde”. Es por eso que quienes falten bajo esa convocatoria sufrirán el descuento del día. De este modo, la conducción de la seccional capitalina vuelve a exponer a los propios docentes en nombre de sus mezquindades políticas.
La postura de la conducción provincial del gremio, encabezada por Fanny Mansilla, deja aún más aislada la decisión de la seccional capital. Sin respaldo del propio sindicato a nivel provincial, la convocatoria aparece más vinculada a una disputa interna que a un reclamo legítimamente canalizado a través de los mecanismos gremiales previstos.
Como siempre, ATEN Capital no solo confronta con el Gobierno, sino también con la conducción del sindicato al que pertenece y con un acuerdo paritario que aún está vigente. En ese escenario, los principales perjudicados vuelven a ser los estudiantes y las familias, que esperan el normal reinicio del ciclo lectivo mientras un sector insiste en incumplir un compromiso salarial que todavía tiene plena vigencia.