El gas primero para los neuquinos se hace realidad
La provincia de Vaca Muerta salda otra deuda interna, gracias a las prioridades que fijó Figueroa
Antes de asumir como gobernador, Rolando Figueroa sabía que uno de sus objetivos sería el de comenzar a saldar la deuda interna que había dejado la gestión anterior. Se propuso, entonces, terminar con una paradoja: la falta de redes de gas en la provincia de Vaca Muerta y rápidamente, los operarios se pusieron manos a la obra.
Lo nuevo es que el gobierno otorgó un aporte de más de 37.000 millones de pesos a la empresa Hidrocarburos del Neuquén Sociedad Anónima (HIDENESA), para financiar una red de gas natural en la región del Norte, a la que ahora se denomina del Alto Neuquén.
Los fondos fueron autorizados mediante decreto 408/2026, firmado por Figueroa y el ministro de Energía, Gustavo Medele. La obra contempla la extensión de redes y la conversión de la matriz energética en Manzano Amargo, Varvarco, la Comunidad Antiñir Pilquiman y parajes como Tierras Blancas y Bella Vista. Todas pequeñas poblaciones a las que ni el privado ni una iniciativa libertaria llegarían, porque las poblaciones son reducidas y aisladas entre sí.
Actualmente, estas localidades se abastecen desde plantas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) transportado desde Bahía Blanca, lo que genera costos logísticos que no están incluidos en el cuadro tarifario ordinario.
Se trata de una infraestructura estratégica para el Ejecutivo, porque además de mejorar la calidad de vida de las comunidades, permitirá mitigar el impacto del aumento de las tarifas previsto para el suministro de GLP por la quita de subsidios nacionales y asegurará un crecimiento proyectado a más de 250 nuevos usuarios en parajes y 450 conversiones en las localidades principales.