El paro injustificado decantó en el quiebre de ATEN
El sindicato de los docentes neuquinos (ATEN) llevó al extremo sus diferencias internas y, este lunes, se quebró en forma expuesta, según coincidieron actores de los sectores en punga. Tal es la confusión que, a esta hora de la noche, se asegura que en muchas escuelas habrá clases; mientras que en otras, lamentablemente, habrá paro.
Las relaciones que ya venían complicadas comenzaron a resquebrajarse (aún más) el sábado, cuando la dirigencia provincial, que conduce Marcelo Guagliardo, salió de Casa de Gobierno con la propuesta oficial. Minutos antes, él y sus compañeros de comisión directiva habían compartido una mesa de negociación con autoridades provinciales. Ahí estuvieron, por ejemplo, los ministros Jorge Tobares (de Gobierno) y Soledad Martínez (de Educación).
El acta con el que el gobierno dio respuesta a los planteos fue puesto, este lunes, a consideración de las asambleas. Las que están con Guagliardo (y confluyen en el TEP) apoyaron el acuerdo y el fin del conflicto; entre ellas, Aluminé, San Martín de los Andes, Chos Malal, Villa La Angostura, El Huecú, Villa El Chocón, Rincón de los Sauces, Piedra del Aguila y Loncopué, donde se entiende que habrá clases.
En cambio, las que están con las conductoras de la seccional Capital, que conducen Angélica Lagunas (secretaria general) y Patricia Jure (secretaria gremial), aprobaron el rechazo al acuerdo y la continuidad de las huelgas. Ese es el caso de Neuquén, Senillosa, San Patricio del Chañar y Plottier, que están bajo conducción del sector Multicolor.
Las diferencias entre Guagliardo y Lagunas tienen su origen en las disputas por espacios de conducción y poder, dentro del sindicato. Además, Lagunas (Izquierda Socialista) y Jure (Partido Obrero) hacen del gremio sus plataformas de campaña política y se nutren del incremento en los niveles de conflictividad, con la consecuente pérdida de días de clases. Ambas han sido concejalas capitalinas y diputadas provinciales por el Frente de Izquierda.