Del pasado al ahora, Tito Gutiérrez

3 octubre, 2017
Del pasado al ahora, Tito Gutiérrez
Tito Gutierrez
Tito Gutierrez

(Especial por Hilda López).- La historia del grupo  musical “Pachamama”, implica recordar una parte muy interesante de la historia de esta Patagonia norte . Eran cuatro hermanos que decidieron hacer música andina con instrumentos que llegaron a sus manos de distintas maneras, pero sobre todo desde la experiencia del hogar. Cuatro hermanos chilenos, muy jóvenes, apasionados por la música, de una casa con sonido a radios desde donde se escuchaba a los músicos de su país.

Conversando con uno de ellos, Tito Gutiérrez, se descubren pequeñas historias que conmueven. En la década de los años 70, Neuquén fue invadida por una enorme cantidad de familias que llegaban de todas partes del país y de los países vecinos.

Grandes obras públicas, empresas petroleras y sus derivados, y una realidad política que la distinguía del resto con un gobierno popular de ambiciosa mirada hacia el futuro, era la atracción.  En este contexto, llegaron muchas familias chilenas que se asentaron creando poblaciones con fuerte características de identidad propia.

De allí la mano de obra de muchos hombres que fueron absorbidos por los trabajos en marcha, y mujeres que se incorporaron con sus pequeños hijos a la vida de la comunidad creciente. A este puñado de chilenos, pertenece la familia de Tito Gutiérrez.

“Mi madre es cantante, tiene una voz muy bonita y cantaba lírico aunque no profesionalmente” narra Tito. “Así  era nuestra relación con la música cuando fuimos niños, con una guitarra que apareció en manos de mi padre”. Punto de partida para una trayectoria que “Pachamama” trazó en los años de su existencia hasta la actualidad.

“Llegamos a Neuquén a fines del año 1979”, cuenta, y con Carlos, José, Carlos Peña y yo  hicimos” Andino Sur”, interpretando música andina y ya con instrumentos del ritmo: zampoñas, sikus, charango, quenas y guitarra”, recuerda, “ hicimos muchas presentaciones en peñas y reuniones hasta que después le pusimos de nombre “Pachamama”.

Entonces Neuquén, abría pequeños espacios, incipientes clubes barriales, reuniones familiares y de amigos que hacían perdurar la noche hasta la salida del sol. Allí estaba Pachamama, con Jorge Muñoz, uno de los que pasaron como integrantes del grupo.

“Nosotros logramos un sonido propio” dice Tito, “siempre tuvimos como referentes a Illapu, el grupo de los hermanos Márquez “, afirma, “pero también admiramos a Inti Illimani, Congreso, Quilapayún, grupos que siempre dijeron lo que pasaba en la realidad de América”.

Tito no abandona ese álbum de recuerdos para su tierra natal: “Victor Jara, Violeta Parra, los Parra, Patricio Mans, son nombres muy fuertes para mí”, dice y sigue: “Patricio Mans es un artista que admiro profundamente porque creo que dice con exactitud poética lo que hay que decir”.

“Pachamama” viajó por Latinoamérica y Europa, compartió escenarios con grandes cultores de la música latinoamericana, a los que recuerda y nombra: “Ariel Ramirez, Los Chalchaleros, entre muchos otros y al grande de Jaime Torres”, se emociona y narra: “él nos hizo de padrino y nosotros se lo agradeceremos siempre”. Hay tres discos en el patrimonio del grupo: “Madre Tierra”, “Pachamama en vivo” y “Paso”, estos dos últimos estuvieron nominados para los premios Gardel a la música popular.

Como todas las historias, un costado doloroso que debieron afrontar y superar fue la división del grupo en dos: “Pachamama” con Carlos Gutierrez y “Los Pacha” con Tito.

“Bueno, la vida es así y nosotros emprendimos cada uno su camino”, reflexiona y sigue: “Después Claudio también decidió cambiar de rumbo y se dedica a la parte de técnico en sonido, desde donde nos ayuda mucho y sobretodo en esta etapa”.

Esta etapa a la que se refiere, es la formación de un quinteto, integrado por Favio Santarelli, Luigi Fuentes, Nico Fuentes, Lautaro Gutierrez (su hijo) y Tito.

“Esta formación me libera para hacer cosas nuevas, sin abandonar mis raíces pero con una mirada distinta”, se entusiasma, “hasta puse una guitarra eléctrica!”, exclama, “estamos en la punta de un ovillo que promete, estoy muy conforme con los resultados”.

Este 7 de octubre actuarán como anticipo en el escenario de Illapu, “para nosotros es un desafío y también un cierre del ciclo “Pachamama”, porque nacimos con Illapu y cerramos con ese grupo que tanto admiramos”, afirma Tito.

Asi será: Illapu en Cipolletti (Kimika el 7 de octubre a las 20.30) tendrán a sus amigos acompañándolos: “Pachamama” en el final de una etapa y la llegada de otra que tendrá el sonido de los nuevos aires.

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