El desarrollo neuquino sorprende a Buenos Aires
Ante empresarios e inversores, la Provincia mostró su capacidad productiva y los logros de su modelo
Neuquén llevó este lunes su potencial a Buenos Aires con una nueva edición del Neuquén Day, un encuentro que reunió a empresarios y referentes corporativos interesados en las oportunidades de inversión que ofrece la provincia. Hidrocarburos, turismo, industria, producción, tecnología, conocimiento, energías limpias y ambiente fueron parte de una agenda que buscó mostrar una Neuquén mucho más amplia que Vaca Muerta.
El gobernador Rolando Figueroa marcó el eje de su exposición: evitar que la provincia repita historias de otros territorios que durante décadas aportaron petróleo y gas y luego quedaron relegados. “No queremos que nos pase como a otras provincias que se va el gas y el petróleo y después muchos de los que vivieron de eso ni siquiera se acuerdan el nombre de la provincia que les dio mucho durante tantos años”, afirmó, al defender la transformación que puso en marcha su gestión.
Figueroa también reivindicó el RIGI como una herramienta para generar competitividad y facilitar la llegada de capitales. Recordó que Neuquén reclamó la incorporación del upstream (exploraciones) de petróleo y gas a ese régimen de inversiones, porque resultaba indispensable para mejorar la ecuación de costos y competir en el mercado internacional. En esa línea, destacó la reducción de 10 puntos en la alícuota de Ganancias y sostuvo que cada eslabón de la cadena debe contribuir a que el país pueda exportar en mejores condiciones.
El mandatario cuestionó, además, la mirada simplificada que atribuye el desarrollo neuquino exclusivamente a la existencia de Vaca Muerta. “Vaca Muerta es una roca que está a 3.000 metros de profundidad”, explicó, para remarcar que el recurso por sí solo no alcanza. Detrás de cada barril y cada metro cúbico de gas existe infraestructura, inversión, trabajo, tecnología y una decisión política de convertir el recurso en producción industrial.
La presentación en Buenos Aires dejó así una definición que trasciende al petróleo y al gas: Neuquén hace que la riqueza de sus recursos se traduzca en desarrollo duradero y con eso sorprende al resto del país. La apuesta es producir, exportar y atraer nuevas inversiones, pero también construir las condiciones para que cuando el ciclo de los hidrocarburos termine, la provincia conserve algo más que el recuerdo de lo que alguna vez aportó al país.