Paso en falso del MPN en Centenario
La interna no hizo más que dejar al descubierto el desinterés de los propios afiliados del tradicional partido
La seccional Centenario del Movimiento Popular Neuquino (MPN) fue la única que no logró alcanzar un consenso para definir sus autoridades y terminó dirimiendo su conducción en las urnas. El resultado formal de este domingo consagró a la Lista Roja, encabezada por Claudio Machado, pero el verdadero dato político estuvo lejos de ser la victoria: fue la escasa participación.
Sobre un padrón cercano a los 6.800 afiliados habilitados, apenas participaron poco más del 12%. Machado obtuvo 487 votos contra los 344 de la Lista Celeste y Blanca, por lo que entre ambas listas reunieron apenas 831 sufragios. En otras palabras, la inmensa mayoría de los afiliados decidió no concurrir a votar.
La elección terminó confirmando algo que debería encender una señal de alerta: existe un profundo desinterés por internas que parecen más vinculadas a la puja entre sectores antagónicos que a una propuesta capaz de despertar expectativas. El triunfo de una lista es legítimo, pero difícilmente pueda interpretarse como una demostración contundente de fortaleza cuando son amplia mayoría los que eligieron permanecer al margen y darle la espalda al convite electoral.
El paso en falso de Centenario debería servir como enseñanza para un MPN que necesita una reconstrucción trabajosa, profunda y acorde con los cambios que atraviesa Neuquén. Desde diciembre de 2023, con el cambio de gobierno, la provincia consolidó otra etapa política marcada por el fin de los privilegios, la transparencia y la tolerancia cero frente a las inconductas. Cualquier recomposición partidaria que ignore ese nuevo escenario corre el riesgo de quedar a contramano de la sociedad.
El resultado de la interna no debería ser leído solamente como una disputa ganada o perdida, sino como una señal política. El MPN tiene por delante la tarea de recuperar credibilidad antes que apurar procesos que puedan profundizar las divisiones. Centenario dejó una fotografía incómoda: cuando la política se reduce a una pelea entre sectores, hasta los propios afiliados pueden decidir mirar para otro lado.