La falta de vacunas, un síntoma preocupante
Producto de los recortes de Nación, Neuquén no recibe las dosis necesarias. La provincia busca alternativas
Los incendios que arrasaron hectáreas enteras en la Patagonia dejaron una penosa lección de la que el gobierno nacional estaba obligado a tomar nota: la motosierra sin planificación ni estrategia constituye un riesgo inadmisible ¿Tomó nota? La respuesta es, lamentablemente, no. Y la prueba está en el incumplimiento crónico en el envío de vacunas, con el que la administración de Javier Milei pone en innecesario peligro a la población neuquina.
El combate a la casta, la eliminación de los vicios de la vieja política, la erradicación lisa y llana de organismos sin sentido y otros males que el gobierno libertario le endilgó (y le endilga) a su predecesor kirchnerista contó (y seguramente aun cuenta) con el respaldo mayoritario de la población. Pero el asunto este de las vacunas no tiene anclaje posible en el ahorro y merece una revisión inmediata. De eso no hay dudas.
Hace apenas unos pocos días, el ministro de Salud, Martín Regueiro, encendió la alarma. Aseguró que hay faltante de vacunas del Calendario Nacional y alertó que la provincia no puede comprarlas, en virtud de la ley sobre Control de Enfermedades Prevenibles por Vacunación, que establece que indefectiblemente debe adquirirlas y distribuirlas el gobierno nacional.
Faltan dosis contra la Hepatitis A pediátrica, IPV (antipolio), Hib, Neumo 20 y Varicela. No contar con esas vacunas en 2025 es un retroceso que no resiste el menor análisis y que tiene su correlato en otras omisiones igualmente inadmisibles. De hecho, la provincia ya se ha hecho cargo de insumos oncológicos y de otros que tampoco han llegado desde Buenos Aires. Los recortes de Nación a las provincias tenían antecedentes en la suspensión de la obra pública y la eliminación de los subsidios a las empresas de colectivos, pero esto es más delicado.
En Neuquén, el faltante de vacunas plantea un desafío particularmente complejo ya que, tras la recuperación del sistema público, 7 de cada 10 habitantes se atienden en los centros asistenciales que administra el Estado. Además, la cifra va en alza debido a los aumentos de precios de las prepagas, que se alejan cada vez de las posibilidades de las familias de clase media.
En la Legislatura neuquina también tomaron nota de esta realidad y se presentaron distintos proyectos. Uno de ellos es el del diputado Carlos Coggiola (Neuquén Federal y ex compañero de la diputada nacional libertaria, Nadia Márquez), quien reclamó el envío urgente de vacunas.
El legislador recordó que la Ley nacional N 27.491 establece la vacunación como una estrategia de salud pública preventiva, gratuita y obligatoria, y determina como responsabilidad del Ministerio de Salud la provisión de vacunas a las provincias en tiempo y forma.
“La situación actual genera preocupación, ya que impide cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación, afectando especialmente a niños y sectores vulnerables, y exponiendo a la población a enfermedades inmunoprevenibles”, alertó el diputado.
El modelo neuquino, que expresa la Neuquinidad (frente de partidos que conduce el gobernador Rolando Figueroa y que incluye a expresiones libertarias) se apoya, básicamente, en el ahorro, la austeridad y la eliminación de gastos innecesarios del Estado para reforzar las partidas de las áreas esenciales. Una de ellas es precisamente Salud, sistema al que la actual gestión de gobierno logró sacar del estado de terapia intensiva en el que la había recibido.
Ahora, con los medicamentos garantizados en las farmacias hospitalarias, los insumos a disposición, mejoras edilicias y equipos médicos reforzados, el gobierno neuquino adelantó que buscará alternativas para resolver el tema de las vacunas. Además del lógico reclamo a Nación, trabaja en la redacción de un convenio con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para conseguir vacunas y medicamentos.