Del curro de las camionetas a la compra de vehículos
Durante las últimas gestiones de gobierno era bastante común encontrarse con alquileres de camionetas, cuyos montos llamaban poderosamente la atención (por lo abultado). Aunque claro, para enterarse de ello había que tomarse el trabajo que bucear entre expedientes que no eran de tan sencillo acceso, aquí en la provincia de Neuquén. Quien lo lograba quedaba frente a un planteo tan recurrente como inevitable: ¿En lugar de gastar tanto en alquileres por qué no las compran? No había respuesta oficial. Pero ahora se intuyen los motivos.
Se supo que había sujetos supuestamente cercanos o allegados a funcionarios de entonces, que le alquilaban al Estado con contratos onerosos. También se supo que había quienes las usaban como vehículos particulares, para ir el fin de semana al lago o para hacerse llevar desde su casa al trabajo, por un chofer con sueldo estatal. Era una práctica extendida y aquellos que la perpetraban lejos estaban de sonrojarse. Total, pagaba el Estado.
Estos vicios de la vieja política, que en el ámbito provincial se conocían, recién fueron erradicados a partir del 10 de diciembre último, cuando desembarcó Rolando Figueroa con su política de austeridad, eliminación de gastos innecesarios del Estado, despido de ñoquis, y otras acciones destinadas a garantizar recursos para las áreas esenciales; porque el dinero que se despilfarraba en aquellas y otras cuestiones faltaba en Educación, Seguridad y Salud. Una de las medidas de asuteridad radicó, precisamente, en ponerles fin a los abusos en los alquileres de vehículos. Eliminó contratos y solamente dejó los indispensables.
Las acciones no tardaron en dar resultados y se instaló la lógica: en lugar de alquilar, el Estado comenzó a comprar vehículos, por la simple razón de que es razonable. Sin ir más lejos, el viernes último, Figueroa entregó camionetas 4x4 y minibuses a siete localidades del Alto Neuquén (ex región Norte). “Es un orgullo poder decir que estas comisiones de fomento ahora tienen sus propios vehículos, lo que les permitirá movilizarse con mayor autonomía y facilitar el traslado de jóvenes, niños y adultos mayores para participar en diversas actividades a lo largo y ancho de la provincia”, aseguró el gobernador.
Destacó que este logro “es fruto de un esfuerzo conjunto y de un manejo responsable de los recursos provinciales”; y subrayó que, “gracias a un importante ahorro logrado al eliminar los gastos de alquiler de camionetas, hoy podemos equipar a los municipios y comisiones de fomento con herramientas que responden a sus necesidades, alineadas con nuestro plan de trabajo para fortalecer la comunidad y el desarrollo local”.
Las unidades entregadas formaron parte de los 56 vehículos (28 camionetas 4x4 y 28 minibuses) que adquirió la provincia para destinar a las 21 localidades que no están incluidas en el régimen de coparticipación municipal. Se dice que, antes, cualquier funcionario subalterno se animaba a pedir una camioneta alquilada y muchas veces la conseguía. Ahora, no.
El curro de las camionetas, confirmado por los auditores que puso a trabajar Figueroa desde el minuto uno de su gestión, ha quedado en el pasado. Y el sueño de los vehículos 0km ya es una feliz realidad no sólo para los jefes comunales de las localidades pequeñas, sino fundamentalmente para los vecinos que los necesitaban como el agua.