Neuquén mira al futuro, la izquierda se aferra al pasado
Mientras la Provincia inaugura escuelas y consolida inversión educativa, el sindicalismo de izquierda insiste con sus argucias vetustas
En una escena que expone con claridad dos modelos en pugna, el gobernador Rolando Figueroa inauguró el nuevo edificio de la histórica Escuela 22 de Plaza Huincul, mientras la seccional capitalina de ATEN realizaba un paro abiertamente ilegítimo, desautorizado por la propia conducción provincial del gremio. La simultaneidad no es un dato menor: mientras unos cortan cintas y abren aulas, otros se empeñan en cerrarlas.
La nueva sede de la institución, con 129 años de historia, simboliza una política pública que deja atrás décadas de postergación. Con una inversión superior a los 7.500 millones de pesos y una infraestructura moderna de casi 2.500 metros cuadrados, el edificio representa mucho más que ladrillos: es la materialización de una promesa de gestión que pone a la educación pública como prioridad absoluta. “Vamos a apoyar la educación en cada rincón de la provincia”, afirmó el mandatario, en un mensaje que también apunta a revertir el atraso estructural que implicaban las 700 aulas tráiler heredadas de la gestión de Omar Gutiérrez.
En esa misma línea, la ministra de Educación, Soledad Martínez, destacó que se trata de un prototipo único que refleja la capacidad de resolver problemas arrastrados durante décadas. El contraste es evidente: mientras el Ejecutivo provincial apuesta a mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje, el sindicalismo docente de izquierda -el de la ciudad capital- parece aferrarse a prácticas que poco contribuyen a ese objetivo.
El paro del martes, impulsado por ATEN Capital (una jornada de queja sin concurrencia a los lugares de trabajo) no solo careció de legitimidad interna, sino que además dejó a cientos de estudiantes sin clases. Detrás de estas medidas asoma una estrategia que excede lo gremial: instalar dirigentes de izquierda para perfilarlos como candidatos para las elecciones de 2027. La conductora política de esa facción, Angélica Lagunas, es claro e irrefutable ejemplo de ello: fue secretaria general de ATEN Capital y llegó a ser concejal y diputada, al impulso de las protestas impostadas. Es decir, al impulso de recetas vetustas y desleales que ahora quiere reciclar.
Así, la provincia vuelve a quedar ante una disyuntiva conocida pero cada vez más nítida. De un lado, una gestión que invierte, construye y proyecta un sistema educativo con mejores condiciones. Del otro, un grupo minoritario dentro del esquema gremial docente (de hecho, perdió las elecciones por la conducción a nivel provincial), que recurre a medidas que interrumpen la continuidad pedagógica y parecen más preocupados por el posicionamiento político que por el presente de los estudiantes. Entre escuelas que se inauguran y docentes que incumplen con sus elementales obligaciones de trabajar y educar, la sociedad neuquina observa y toma nota.