Para un diputado neuquino, es lo mismo faltar que dar clases
Andrés Blanco no sólo es diputado por el Frente de Izquierda, sino también referente del sindicato de los Ceramistas (que, en cierta medida, son trabajadores de cooperativas subsidiadas por el Estado provincial neuquino). Es, además, un eterno acompañante de las protestas de ATEN, en especial las que realiza la seccional capital que conduce la ex diputada de izquierda, Angélica Lagunas.
Lo nuevo es que presentó un proyecto para que la Legislatura inste al Gobierno neuquino a restituir los montos que se les descontaron a los docentes que hicieron paros de manera injustificada o sin fundamentos. La huelga fue contra un plus salarial (aprobado por la Legislatura) que premia con un adicional del 15% a quienes no superen las tres inasistencias justificadas por trimestre. La norma sólo incluye premios y no contempla castigos. Sin embargo, la conducción sindical la tomó como disparadora de una hipótesis de conflicto que en realidad era inexistente, pero que ahora es un problema para la sociedad en su conjunto. La dirigencia de ATEN siempre supo que era ilógico parar contra un beneficio, pero lo disfrazó con términos como "presentismo" y "lucha". Así llegamos a este presente que tiene otros tres días de paro en su horizonte cercano; en efecto, la semana que viene volverán a dejar las aulas vacías, con consignas que fueron mutando al compás del absurdo. Eso sí: el nivel de acatamiento viene en baja.
En fin, como el paro fue ilegal les descontaron las jornas no trabajadas y, ahora, el diputado Blanco quiere equiparar entre aquellos que cumplieron con su obligación de presentarse a trabajar y los que volvieron a tomar a los alumnos de rehenes para dejarlos sin clases.
En sus fundamentos, el legislador cuestionó que el Consejo Provincial de Educación (CPE) realizó descuentos “en forma compulsiva y arbitraria” en los haberes de julio a quienes se adhirieron a "las medidas de lucha" (lucha es la palabra que usa la dirigencia de ATEN para arrebatar jornadas de clases).
Blanco consideró que se trata de “un intento de disciplinamiento” y sostuvo que “en sintonía con el gobierno nacional de Javier Milei, el Poder Ejecutivo Provincial y los partidos políticos aliados lanzaron una campaña contra la docencia neuquina y la educación pública que sólo favorece a la educación privada”. No obstante, lo que más perjudica a la educación pública son los paros de ATEN. La sociedad ya despertó y puso en tela de juicio a las estrategias extorsivas que perjudican a los alumnos.