“Fraude social”: Jesús Escobar, indignado por detenciones
La detención (y rápida liberación) de una decena de personas sospechadas de estafar al Estado con un manejo supuestamente fraudulento de la ayuda social (alimentos y dinerillos), indignó al referente de Libres del Sur en Neuquén, Jesús Escobar, quien salió a pedir la renuncia de un ministro y de uno de los judiciales que investigan el caso. Los allanamientos y detenciones se produjeron el viernes aquí, en la ciudad de Neuquén.
Entre quienes estuvieron un rato tras las rejas se encuentra Gladys Aballay, quien fue candidata a diputada nacional. Aballay no sólo es cercana al conductor de esa fuerza política, sino también a las ex concejales capitalinas Mercedes Lamarca y Cecilia Maletti, quienes acompañaron en el reclamo que ahora recorre las redes.
“El atropello producido contra mujeres de organizaciones sociales no solo busca perseguir a las únicas que hoy defienden a los pobres sino, además, la inaudita violencia con la que se desenvolvieron remite a las peores épocas", dicen desde Libres del Sur.
"Dicho en buen neuquino Castelli y Vignaroli desplegaron los lineamientos políticos, represores y antidemocráticos de Milei y Bullrich”, señalon en el comunicado. Castelli es el ministro de Trabajo y Vignaroli es quien investiga la estafa.
“... Solo cabe decir que la trabajadora que abre el local estaba en la puerta, rogando, pidiendo abrirla con la llave, Vignaroli prefirió patear todas y cada una de ellas y esposar delante de las cámaras de TV a Gladys Aballay, a pesar que ella había acordado ir en su auto a la comisaría a notificarse y presentar su DNI”, expuso Libres del Sur en su comunicado.
La estafa
Los investigadores no sólo buscan establecer responsabilidades de dirigentes de organizaciones sociales, sino también de funcionarios de la gestión del ex gobernador Omar Gutiérrez. La carátula del expediente indica: defraudación al Estado, pero en el caso de los ex funcionarios, se trata de administración fraudulenta. Los investigadores creen que sujetos inescrupulosos organizaban ventas de mercadería que había aportado el Estado provincial para asistir a las familias que los necesitaban. Los intermediarios se habrían quedado con la ayuda social.
“Se pudo vincular a dos organizaciones sociales que son Libres del Sur y FOL”, dijeron los fiscales (Vignaroli no trabaja solo en esto, sino con un equipo). Acusaron que, además, había una metodología en la cual los integrantes de estas organizaciones que recibían subsidios eran obligados a pagar mensualmente un aporte que era dado a una referente, que a su vez era rendido a otra referente, en una escala superior dentro de los niveles.
También señalaron que se obligaba a las personas que integraban estas organizaciones a concurrir a manifestaciones o cortes de rutas, tomando asistencia a través de planillas o en el FOL por un grupo de WhatsApp. Agregaron que los que faltaban no recibían un premio que era un bolsón de comida.
Los fiscales creen que están a punto de probar lo que la sociedad presumía: extorsionaban al Estado con recursos que el propio Estado les daba ¡Todo un círculo vicioso! Impregnado de clientelismo político.