2026-03-17

Vaca Muerta y la decisión de preparar a los neuquinos

La decisión del gobierno provincial de priorizar el trabajo para los neuquinos encuentra una expresión concreta en la inauguración del Instituto Vaca Muerta, una iniciativa que nace con un objetivo claro: capacitar a la mano de obra local para responder a la creciente demanda que genera la industria energética. La estrategia impulsada por el gobernador Rolando Figueroa no se limita a declaraciones de intención, sino que se traduce en políticas concretas destinadas a que las oportunidades laborales que nacen en la provincia sean aprovechadas, en primer lugar, por quienes viven en ella.

El nuevo instituto, inaugurado en el Polo Científico Tecnológico, refleja esa mirada estratégica. Allí confluyen el sector público, el sector privado y el sistema educativo con un propósito común: formar trabajadores especializados para la producción de petróleo y gas, una actividad que crece a un ritmo sin precedentes. Figueroa compartió el acto de inauguración con el intendente de Neuquén, Mariano Gaido; el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; la ministra de Capital Humano de la Nación, Sandra Pettovello y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, lo que da cuenta de la magnitud del proyecto.

Durante el acto inaugural, el gobernador fue claro al explicar el espíritu de la propuesta al señalar la necesidad de “formar a nuestros trabajadores”. “¿De qué nos sirve abrir la puerta sin preparar a nuestra gente?”, expresó. “Vaca Muerta es una roca, pero para que la roca sea una condición suficiente hay que poner mucho trabajo, se necesitan empresarios que arriesguen y se la jueguen”, sostuvo el mandatario, al tiempo que subrayó que también es clave garantizar la “paz social y trabajar para monetizar el subsuelo, pero invertirlo bien en obras en escuelas, trabajos en rutas y salud, entre otros”.

La capacitación que brindará el Instituto Vaca Muerta apunta precisamente a cubrir las necesidades actuales de la industria del gas y el petróleo. Los cursos iniciales incluyen perforación, fractura hidráulica, producción, instrumentación, mantenimiento mecánico y eléctrico, además de seguridad operativa en yacimientos. Los trayectos formativos combinan teoría con prácticas intensivas mediante simuladores, laboratorios y experiencias en campo, lo que permite preparar trabajadores en apenas cuatro meses para incorporarse rápidamente a la actividad.

Esta apuesta a la formación no es casual. Neuquén vive un momento histórico impulsado por el crecimiento de la producción de petróleo y gas, que alcanza niveles inéditos tanto para la provincia como para el país. Ese desarrollo, respaldado por reglas de juego claras y previsibilidad para las inversiones, requiere cada vez más mano de obra especializada, lo que explica el enorme interés que despertó el instituto: más de 17.000 personas se inscribieron para acceder a las primeras capacitaciones.

En ese contexto, el concepto de trabajo primero para los neuquinos adquiere una dimensión estratégica. Preparar a la población local para ocupar los puestos que genera la industria no sólo garantiza oportunidades laborales, sino que también fortalece el desarrollo social y económico de la provincia. No se trata sólo de aprovechar el presente de Vaca Muerta, sino de construir un futuro inmediato y sostenible para miles de familias.

Los resultados de esta visión ya se ven. Desde el inicio del gobierno de Figueroa, Neuquén se convirtió en la provincia que más empleo genera en todo el país y su capital es la ciudad que más crece en la Argentina. El Instituto Vaca Muerta aparece entonces como una pieza clave dentro de una política más amplia: asegurar que el extraordinario desarrollo energético se traduzca en oportunidades reales para los neuquinos y en crecimiento para toda la región.

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