Neuquén le pondrá límites al uso de IA en campañas políticas
La Legislatura avanza en el análisis del proyecto que busca evitar la difusión de contenidos manipulados que puedan confundir a los votantes
La comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia de la Legislatura neuquina comenzó a debatir un proyecto para regular el uso de inteligencia artificial (IA) y sistemas automatizados durante las campañas políticas. La iniciativa, impulsada por el diputado Gerardo Gutiérrez (MPN), busca establecer reglas frente a una tecnología que ya interviene en la generación y difusión de contenidos electorales.
El objetivo central es proteger la veracidad de las propuestas que reciben los ciudadanos y evitar que la manipulación de imágenes, voces o mensajes altere la percepción respecto de los candidatos. Entre las medidas planteadas figura que los partidos informen a la Justicia Electoral qué herramientas de IA utilizarán y que los contenidos generados con esa tecnología estén identificados de manera visible.
Gutiérrez también propuso crear un mecanismo que permita al Poder Ejecutivo provincial dialogar con la Justicia Electoral y las plataformas digitales para establecer pautas ante el uso indebido de estas herramientas. Como ejemplo, mencionó los llamados deepfakes, cuya rápida viralización puede hacer que el daño provocado por un contenido falso sea prácticamente imposible de revertir.
Durante el debate, la diputada Verónica Lichter (PRO-NCN) coincidió con la preocupación, aunque advirtió sobre la dificultad de regular una tecnología que evoluciona a gran velocidad. Planteó además que los partidos políticos podrían asumir compromisos específicos para garantizar campañas transparentes. Mientras que Claudio Domínguez (MPN) remarcó la necesidad de compatibilizar cualquier regulación con la libertad de expresión.
Domínguez sostuvo que, si se modifica la legislación electoral, la Justicia Electoral debería ser la autoridad de aplicación y propuso concentrar las restricciones en prácticas destinadas a generar información falsa o desacreditar personas. También advirtió que buena parte de esos contenidos no se difunde desde cuentas oficiales, sino mediante perfiles falsos, por lo que planteó ampliar el proyecto para incluir cuentas no identificadas y otras herramientas digitales utilizadas para desinformar, incluso fuera de los períodos electorales.