La firme política de seguridad muestra resultados contundentes
Ya son más de 140 los delincuentes detenidos en causas que tienen que ver con el microtráfico. Antes lo investigaba la Justicia Federal, ahora la Provincia
La política de seguridad implementada desde el inicio de la gestión del gobernador Rolando Figueroa se ve respaldada por cifras contundentes. La decisión de enfrentar al delito con más recursos, más presencia del Estado y nuevas herramientas legales fortalece la tranquilidad de los neuquinos.
Uno de los pilares de esa estrategia fue la ley provincial que le permitió a Neuquén investigar el narcomenudeo con mayor rapidez y eficacia. Antes lo hacía la Justicia Federal y, desde entonces, lo hace la Provincia. Desde su entrada en vigencia, la Dirección Antinarcóticos realizó 366 allanamientos, además de decenas de operativos especiales, consolidando una ofensiva sostenida contra quienes comercializan drogas en los barrios.
Los números reflejan la magnitud del trabajo realizado. Más de 254 kilogramos de estupefacientes fueron retirados de circulación, junto con 91 armas de fuego, casi 2.500 municiones, decenas de vehículos y una importante cantidad de dinero proveniente de la actividad ilícita. A ello se suma la clausura de 33 inmuebles utilizados para el narcomenudeo y la demolición de cinco guaridas (nidos de ratas) vinculadas a esa actividad, una decisión para impedir que esos espacios vuelvan a convertirse en centros del delito.
La estrategia también tuvo un fuerte impacto contra las bandas criminales. Un total de 145 personas fueron privadas de la libertad como resultado de las investigaciones desarrolladas por la Policía provincial en coordinación con la Justicia. Detrás de cada procedimiento hubo planificación, inteligencia, incorporación de tecnología, capacitación del personal e inversiones que fortalecieron la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad.
Los resultados confirman que la seguridad ocupa un lugar central dentro de las prioridades del Gobierno provincial. La combinación de decisión política, inversión en equipamiento, fortalecimiento institucional y trabajo coordinado permitió consolidar una política pública que golpea con fuerza al narcotráfico y envía un mensaje claro: en Neuquén el combate contra el delito es una política de Estado.