Terminaron el puente más largo en la historia de Neuquén
No por la extensión, sino por el tiempo que demandó. Se trata de La Rinconada. Las gestiones de Figueroa fueron claves
Todo comenzó en los tiempos de Néstor Kirchner, allá por 2006. No obstante, aquella licitación se declaró desierta y desde entonces pasaron tres presidentes (Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri y Alberto Fernández) hasta llegar a Javier Milei. Lo nuevo (y bueno) es que su ministro de Economía, Luis Caputo acaba de anunciar la finalización de obra, justo en la antesala del verano. En su anuncio, el ministro tuvo un guiño hacia el gobernador Rolando Figueroa, quien gestionó insistentemente por la continuidad de los trabajos, incluso cuando era diputado nacional.
El puente, que se levantó a metros de lo que ahora será el viejo puente, es de fundamental importancia para el tránsito hacia dos de las localidades más convocantes de la provincia: San Martín y Junín de los Andes, que, por nieve, paisajes, actividades culturales y buena pesca, están en la agenda turística del país (incluso en la de extranjeros).
“Finalizamos la construcción del nuevo puente de La Rinconada, sobre el río Collón Curá. Esto permite reemplazar el puente existente, inaugurado en 1942, que era de una sola mano y provocaba largas filas para cruzar de un lado a otro”, posteó en sus redes Caputo, sobre este puente que corresponde a la Ruta Nacional 40 y que se ubica a unos 30 kilómetros de Junín.
La nueva estructura tiene 281 metros de largo, dos sentidos de circulación y banquinas pavimentadas. “Seguimos trabajando juntos con Rolando Figueroa”, sostuvo el ministro y destacó su conexión con la Ruta de los Siete Lagos.
El gobernador, por su parte, recordó que “desde el inicio de nuestra gestión asumimos el compromiso de colaborar en todo lo necesario para la finalización del puente La Rinconada, siempre priorizando el diálogo y el interés de las y los neuquinos”. “Gracias Luis Caputo y equipo por un trabajo articulado que hoy permite celebrar la concreción de una obra largamente esperada por toda la comunidad”, subrayó.
Veinte años es mucho
Veinte años no es nada, dice el tango. Pero para una obrá sí. Prácticamente dos décadas han transcurrido desde el primer paso rumbo a este puente al que el propio Figueroa bautizó “el innombrable”, quizá para romper el hechizo que afectó a quienes lo precedieron en el cargo; en especial a Omar Gutiérrez quien juró y perjuró que lo inauguraría y no pudo.
Figueroa no se quedó en el discurso y ante la paralización de la obra le ofreció al gobierno de Milei que la financiaría la Provincia. En función de ello, le envió una nota a la dirección nacional de vialidad. Tal fue la insistencia que Nación rompió el chanchito y La Rinconada fue una de las pocas obras públicas a las que les dio continuidad en todo el país, en medio del parate en nombre del mentado equilibrio fiscal. La inauguración que se viene no será, entonces, el resultado del lamento, sino el fruto de una gestión con convicciones.