Una narco vendía drogas desde la ventana de su casa
Guardaba estupefacientes en los cajones de una cuna funcional en la que duerme su hijo
Dos sujetos y una mujer (todos delincuentes) fueron acusados por la fiscal Silvia Moreira, quien les imputó ser parte de una organización dedicada a vender drogas, en San Patricio del Chañar. La mujer comercializaba las drogas desde la ventana de su habitación en una toma de esa localidad neuquina, mientras que los dos varones fueron detenidos en una vivienda desde la que se coordinaba el accionar de la banda.
La formulación de cargos se realizó en dos etapas: primero a la mujer, quien está embarazada y tiene a cargo un niño de 3 años, por lo que se le impusieron medidas de control más leves; y en segundo lugar a los dos varones. A uno de ellos se le atribuyó un rol de coordinación de la estructura delictiva.
A la mujer (identificada por sus iniciales C.M.D.) le imputaron que el 3 de junio al mediodía, cuando la división Antinarcóticos de la Policía provincial allanó su guarida, tenía “a su exclusiva disposición 90 envoltorios con 28 gramos de cocaína y 318.000 pesos en efectivo”. La droga estaba en distintos espacios de una habitación desde la que se realizaban las ventas, e incluso en los cajones de una cuna funcional en la que duerme el hijo de la imputada.
En una segunda etapa de la audiencia, la fiscal le atribuyó a los malandras (J.G.A. y D.A.F.), “tener a su disposición sustancias estupefacientes, con la finalidad de comercializarlas”. En la guarida de uno de estos dos, “se encontraron 718 gramos de cannabis sativa, 129 gramos de cocaína, fraccionados en 336 dosis, cuatro balanzas; 1.235.000 pesos, recortes de nylon de diversos colores y un contador de dinero”, describió la fiscal.
La fiscal les formuló cargos a estos tres hampones por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravado por la participación de más de dos personas. Para garantizar el avance de la investigación -que el juez de garantías Marco Lupica Cristo fijó en 4 meses- Moreira requirió que la mujer realice presentaciones semanales en la comisaría de El Chañar.
Sin oposición de la defensa, el magistrado convalidó este pedido, por considerar que se dan los dos riesgos procesales que planteó la fiscal: peligro de entorpecimiento del proceso y de fuga. Respecto de los varones, la fiscal realizó planteos diferenciados; por un lado, solicitó que J.G.A. cumpla prisión domiciliaria fuera de la localidad; mientras que respecto de D.A.F., el pedido fue de prisión preventiva.
Tras escuchar a las partes, Lupica Cristo también hizo lugar a las formulaciones de cargos de los dos varones, como así también de ambas medidas de coerción, por 4 meses. En el caso de la prisión domiciliaria de J.G.A, el magistrado señaló que se podrá hacer efectiva una vez que se verifique la viabilidad de un domicilio. Hasta tanto eso ocurra, extendió la prisión preventiva por 48 horas.