Remó contra la corriente y se ancló en el pasado
De tanto remar contra la corriente, el diputado provincial por el Movimiento Popular Neuquino (MPN) Gerardo Gutiérrez quedó anclado en el pasado. Al menos en el pasado reciente, que la amplia mayoría de ese partido ha decidido dejar atrás.
¿Qué ocurrió? Sus propios compañeros de bloque se cansaron, lo desplazaron y lo obligaron a renunciar a la presidencia de la comisión de Producción, que hasta aquí ostentaba en la Legislatura. En términos administrativos no es mucho que digamos, pero en términos políticos sí. A tal punto que marca un mojón, algo así como un hasta aquí llegaste.
La historia de este naufragio personal es larga, pero puede resumirse. Tras su derrota provincial (la primera en 60 años de historia) los referentes del MPN tomaron debida nota, escucharon el voto silencioso de los afiliados y reconocieron el liderazgo del gobernador Rolando Figueroa. Fue así que pusieron proa hacia el futuro.
Los intendentes y jefes comunales (que por cierto son muchos) expresaron sus coincidencias con los objetivos de la nueva gestión. La simbiosis siguió avanzando y, hace poco menos de un mes, los presidentes de las seccionales expresaron públicamente su respaldo a los candidatos que el frente de Figueroa llevará a las legislativas de este año (y que aún no se sabe quiénes son). Así, el MPN se sumó a Neuquinidad.
Prácticamente todo el MPN, menos Gerardo Gutiérrez y un puñadito de dirigentes se encolumnaron en el proyecto provincial de Figueroa y esa fue la decisión que lo dejó literalmente al margen. Distanciado del presidente de bloque, Gabriel Alamo, y cuestionado por sus propios compañeros de bancada, el hermano del ex gobernador Omar Gutiérrez, no parece encontrar su horizonte.