“La clase política no quiere ser cómplice” de la corrupción de Ruiz

“La clase política no quiere ser cómplice” de la corrupción de Ruiz

La destitución de la ahora ex vicegobernadora de Neuquén, Gloria Ruiz, expulsada por haber perpetrado distintos hechos de corrupción, “fija un estándar de conducta pública que hay que sostener”, resumió el diputado por el PRO, Marcelo Bermúdez durante la sesión de ayer.

Tal como lo habían dicho desde el frente de partidos que conduce el gobernador Rolando Figueroa, hay tolerancia cero ante la inmoralidad. No es más ni menos que el compromiso que dicho frente asumió con la sociedad neuquina durante los meses de campaña. Ruiz “rompió el pacto social”, explicó la diputada Verónica Lichter (también del PRO) y recordó que la ex vicegobernadora pagó por un spot publicitario el equivalente a 41 salarios mínimo, vital y móvil. Lo pagó con dinero de la Legislatura y lo usó en beneficio personal.

Por su parte, el jefe de bloque del MPN, Gabriel Alamo, sostuvo que los funcionarios públicos también representan valores de la democracia que, en este caso, fueron traicionados, lo que genera una pérdida de confianza. “Acá se ha producido un grave daño institucional”, aseguró.

Por 30 votos positivos (lo que implica una amplísima mayoría), Ruiz fue destituida a raíz de su inhabilidad moral para ejercer el cargo. Lo s diputados lo hicieron a partir del informe de la comisión investigadora que le endilgó un abanico de maniobras indecorosas, que tal vez constituyen delitos.

Esa comisión (integrada por los presidentes de bloques) detectó que durante la gestión de Ruiz hubo designaciones irregulares y nepotismo, manejo irregular de fondos públicos, contrataciones directas irregulares y sobreprecios, declaraciones patrimoniales falsas y obstrucción al control externo. En el debate, hubo objeciones por parte de la gran mayoría de las bancas a la falta de explicaciones convincentes por parte de la ex vicegobernadora al realizar su derecho de defensa.

Por su parte, el presidente del bloque de DC-Comunidad, Ernesto Novoa, ponderó que es la “propia política la que está dando respuesta” y calificó de “histórica” la sesión en la que se evidenció que “la clase política no quiere ser cómplice de esto”.

El hecho de haber expulsado a Ruiz que, además, está imputada por la Justicia Penal neuquina que la investiga por la supuesta comisión de los delitos de enriquecimiento ilícito y fraude al Estado, le da credibilidad a la clase política provincial.

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