Figueroa picante: criticó las selfies y valoró la credibilidad
En su forma directa y particular que tiene de comunicarse en sus mamo a mano con los neuquinos de cada región, el gobernador Rolando Figueroa volvió a sorprender. “El vínculo entre la ciudadanía y los gobernantes se construye diciendo la verdad, no ilusionando a la gente, no apretando a la gente, no mintiéndole, no viniendo a los pueblos y sacarse una selfie y salir corriendo”, expresó. Y la verdad es que la imagen de la selfie y la huida sin saludar -tan propia del pasado reciente- es tan fuerte que no requiere mayores explicaciones. La alegoría es estupenda.
Figueroa lo expresó ante quienes lo escuchaban en el acto por el aniversario de Buta Ranquil. “Llegó la hora de escucharnos independientemente de donde vivamos, pero con la verdad, sin generar una falsa ilusión en el otro”, sostuvo, este sábado, y volvió a repasar aquello de las prioridades.
“Se terminó la promesa fácil, demagógica, se terminó la promesa de actos y hechos que nunca van a suceder. Algunos les creyeron a esos políticos hasta que le dejaron de creer porque seguían siempre los mismos. Muchas veces desde la capital se pierde el foco de las necesidades de un pueblo. Entonces tenemos pueblos sin agua, sin gas, sin luz, pero con canchitas de fútbol. No nos olvidemos de estos que vinieron e hicieron canchitas de fútbol”, expresó.
La localidad se verá beneficiada, entre otras cosas, con la pavimentación de los 100 kilómetros de Cortaderas (tramo de la Ruta 7, fundamental para las localidades del norte) y con las obras del hospital. Obviamente las mencionó en su discurso, pero tan o quizá más interesante fue su reflexión sobre los lazos de confianza y credibilidad, que ha comenzado a reconstruir entre la sociedad y la clase dirigente.
Este sábado, en aquella localidad, Figueroa entregó 39 títulos de propiedad a familias del lugar y expresó: “Solo la mitad vino a retirarlos. Muchos quizás no creyeron que íbamos a traer el título. Son años que le han fallado a la gente, que ha esperado generación tras generación. Ahora sí, lo que no fallaba era entregar títulos a los amigos, a esos se le entregaban al otro día. Entonces, creo que estas cosas son las que tenemos que cambiar en este Neuquén”.