Una ley le dará respaldo al modelo de regionalización
El gobierno de la provincia de Neuquén presentó, este martes, en la Legislatura un proyecto para crear el “Plan Provincial de Regionalización”. Según se indicó al respecto, está orientado a implementar un modelo de gestión cercano a los gobiernos locales y a la ciudadanía, que revierta los desequilibrios territoriales vigentes. Es, en realidad, una norma que vendrá a ratificar el rumbo por el que -desde el primer momento- transita la gestión que conduce el gobernador Rolando Figueroa.
La iniciativa crea siete regiones: los Lagos del Sur, Alto Neuquén, del Pehuén, Vaca Muerta, del Limay, de la Comarca y Confluencia para diagramar, con enfoque regional, estrategias de desarrollo y canalización de la inversión pública, que permitan un desarrollo integral, equitativo y ecuánime al interior de todo el territorio neuquino. La medida no altera la división en Departamentos de la provincia.
El articulado indica que el objetivo es poner en marcha un nuevo modelo de gestión gubernamental que promueva mayor inclusión, integración, competitividad, sostenibilidad y equilibrio en toda la provincia. Basado en una mirada federal prevé, por ejemplo, la desconcentración administrativa provincial, la plena participación de los actores políticos locales y la planificación estratégica conjunta.
La medida apunta a revertir los desequilibrios territoriales y poblacionales, abordar y subsanar el déficit de equipamiento e infraestructura y priorizar desde los territorios los proyectos estratégicos y dinamizadores de cada región. Además, pretende formular, diseñar y adoptar políticas, programas y proyectos que garanticen el fortalecimiento institucional, así como el desarrollo regional y local.
En los fundamentos, el gobernador retoma datos estadísticos del censo nacional que evidencian los elevados índices de incremento de la población en zonas particulares de Neuquén -segunda jurisdicción con mayor crecimiento poblacional-, como lo son Vaca Muerta con el 37%, Los Lagos con 34% y la Confluencia con un 29% de crecimiento.
Tales datos dan cuenta de “las asimetrías a nivel regional” con la consolidación, por un lado, de áreas más pujantes y dinámicas, que son fuertemente pobladas y en permanente crecimiento mientras que, por otro lado, persisten zonas con mayor déficit de infraestructura y servicios, con menor dinamismo económico y productivo y con condiciones de vida desventajosas frente a las grandes urbes.