Los peronismos neuquinos buscan su GPS

Los peronismos neuquinos buscan su GPS

Anclado a mitad de camino entre la derrota electoral de 2023 y las legislativas que tendrán lugar en 2025, el peronismo nacional pide a gritos un GPS. La situación tiene su correlato en Neuquén, donde las piezas se encuentran disgregadas. Podrá decirse ¡Como siempre!, pero no hay dudas de que, ahora, ¡Más que nunca!

Las disputas por espacios de poder y cargos electivos entre el senador Oscar Parrilli (hombre de máxima confianza de Cristina Fernández de Kirchner, CFK) y el diputado provincial Darío Martínez (ex secretario de Energía de Alberto Fernández) son ahora un asunto menor, ya que buena parte del peronismo consolidó posiciones en el frente de partidos que conduce el gobernador Rolando Figueroa y es protagonista en las acciones con las que la administración provincial afronta las urgencias que emergieron a partir de las mezquindades del presidente Javier Milei. Este sector ya tiene su propio navegador satelital.

El caso más nítido es, quizás, el de la diputada nacional por Unión por la Patria y presidenta de la Unidad Provincial de Enlace y Ejecución de Proyectos con Financiamiento Externo (Upefe), Tanya Bertoldi. La sobrina del ex intendente de Centenario (Javier Bertoldi) desempeña un rol fundamental en la gestión de fondos para la reactivación de la obra pública con créditos internacionales. Tiene presencia en actos y firmas de convenios que encabezan tanto el gobernador como su jefe de Gabinete, Juan Luis Ousset, y eso le otorga una visibilidad que los dirigentes que están afuera del gobierno no tienen.

Obviamente, tanto Parrilli como Martínez son conscientes de que forman parte del pasado al que rechazaron las urnas, en la última contienda. Como así también de que la desilusión que generó Milei entre los sectores más postergados de la sociedad, tal vez abra nuevas posibilidades de reciclaje. Entonces, para posicionarse, buscaron un adversario provincial y decidieron profundizar sus críticas a Figueroa, quien hasta ahora no tiene previsto subirlos al ring, más allá de algún comentario como al pasar, pero sin menciones explícitas.

En la semana que acaba de terminar, el gobernador habló de la decisión nacional de dejar de enviar fondos a la provincia y no sólo se refirió a Milei, sino también a Alberto Fernández y a todos los que lo acompañaron como funcionarios. Ese es el caso de Martínez, a quien no le resulta sencillo sacarse de encima ese lastre que, Oscar Parrilli -hábil como es- no carga, porque siempre fue el representante de CFK en Neuquén. Cuando CFK le soltó la mano a Alberto, él también.

Parrilli tiene un ladero habitual (aunque de ningún modo perenne) en el intendente de Cutral Co, Ramón Rioseco, repetido candidato a gobernador, en una especie de bucle en el tiempo que se ha venido repitiendo como si tratara de Bill Murray en El día de la marmota (comedia de 1993, que realmente vale pena ver). Rioseco que hasta ahora había mantenido su estrategia de mirar de lejos, decidió mover una de sus piezas y lo hizo para el lado de CFK.

El pragmático (cuyo texto de cabecera es El príncipe, de Nicolás Maquiavelo) expresó públicamente su apoyo a la doctora como conductora del PJ nacional. “Necesitamos una líder que defienda los intereses de todos los argentinos que hoy están sufriendo. Esa líder es la Compañera Cristina Fernández de Kirchner”, expresó hace apenas unas pocas horas. Aunque le ha costado proyectarse más allá de la Comarca, Rioseco es reconocido por sus logros de gestión y eso le otorga un plus frente a quienes basan sus discursos en las críticas y no en los hechos.

El de las críticas (provinciales) es Martínez, quien, en mayo último, recibió una dura respuesta por parte de Tanya y de la subsecretaria del Consejo de Planificación y Acción para el Desarrollo (Copade), Ana Servidio. Básicamente le endilgaron no haber hecho nada por la provincia de Vaca Muerta cuando fue secretario de Energía. Martínez ha perdido predicamento y, hasta donde se sabe, su influencia llega hasta el diputado nacional de Unión por la Patria, Pablo Todero (su compañero de siempre) y algún integrante del bloque, aquí en la Legislatura provincial.

El peso de los Parrilli es muy distinto y no se apoya tanto en las construcciones locales, sino en la lealtad a “la Jefa” que, ahora, ha vuelto a mostrarse en escena, aunque aún le reprochan haberle otorgado su bendición a Alberto, lo que en su momento le sirvió para derrotar a Mauricio Macri, pero también para perder ante Milei. La gestión de Alberto fue lisa y llanamente mala.

Con Parrilli y Martínez en busca del GPS, los que aparecen como mejor posicionados son aquellos que forman parte de la gestión provincial. Ese el caso de la ministra de Educación y referente del Frente Grande, Soledad Martínez; como así también del conductor del Movimiento Evita y subsecretario de Producción, Marcelo Zuñiga y de la subsecretaria de la Mujer, Lorena Barabini. También comulga con los objetivos del gobierno provincial, el ex diputado Carlos "Chino" Sánchez, embajador de Sergio Massa en Neuquén.

Las disputas ya han comenzado y Tanya respondió con fuertes críticas a una embestida de los Parrilli contra la gestión de Figueroa. “Ni anhelo de reconstrucción ni empeño constructivo, manotazos de ahogado de quien solo se recuerda su capacidad de destrucción por estos lares…”, acusó en sus redes.

Aunque algo lejanas en el calendario, para los tiempos de la política las elecciones de 2025 están cercanas. Habrá que ver cómo se acomodan las piezas del peronismo que quedó fuera del frente Neuquinizate y  si existe alguna decisión de los aliados de Figueroa de dar la batalla dentro de las estructuras partidarias del PJ, quien sabe. Lo que viene es  más que interesante.

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