La base china genera renovadas sospechas de espionaje

La base china genera renovadas sospechas de espionaje

La estación espacial que se encuentra en la provincia de Neuquén (a la que suele llamarse la base china) ha generado sospechas de posible uso militar a lo largo de los años. Lejos de apagarse, las inquietudes se han reavivado y El Archivo, un medio consagrado al periodismo de investigación, las reflejó en un artículo recientemente publicado, al que tituló: China y la constante sospecha de espionaje con tecnología dual. A continuación, se reproduce esa nota en forma textual.

China es noticia en materia aeroespacial tras enviar una sonda a la cara oculta de la luna. Sin embargo detrás de este logro científico, se sigue " ocultando" parte de la tecnología que monitorea esto. La estación de observación espacial de Neuquén es una de ellas.

La nave que fue denominada Chang'e-6, aterrizó en un gigantesco cráter de impacto llamado Cuenca Aitken del Polo Sur en el lado de la Luna que mira hacia el espacio a las 6:23 am, hora de Beijing ( 22:23 GMT), según lo informado la Administración Nacional del Espacio de China. El objetivo será recolectar 2 kg de material lunar durante dos días y traerlo de regreso a la Tierra. Las muestras se transferirán a un cohete propulsor situado encima del módulo de aterrizaje, que se lanzará de nuevo al espacio, se conectará con otra nave espacial en órbita lunar y regresará, con un aterrizaje previsto en la región china de Mongolia Interior, alrededor del 25 de junio.

En notas anteriores hemos revelado como ésta y otras misiones espaciales por parte de China cuentan con el soporte tecnológico de observación en tierra de 3 antenas que son utilizadas para la observación del espacio profundo. Dos de ellas ubicadas en su territorio y la tercera, que ha generado numerosas polémicas y sospechas, en la provincia argentina de Neuquén. La polémica pasa por el lado del desarrollo de estrategias tendientes a camuflar detrás de la investigación científica la posibilidad de "monitorear" el flujo de comunicaciones en un sector tan estratégico como el Atlántico Sur. La tan mentada tecnología dual, que permite que una herramienta pensada para un uso pueda ser utilizada con otros fines, aunque estos no sean del todo claros ni legales.

En ese sentido, el 20 de Julio de 2012 se suscribe en China el Acuerdo bipartito entre la CONAE y la CLTC, Agencia China de Lanzamiento y Control de Satélites, sobre el establecimiento de una Estación en la República Argentina en el sitio denominado CLTC-CONAE-NEUQUEN.

Hasta ese momento, toda una cuestión vinculada al interés científico, salvo por el hecho que dicha empresa está vinculada directamente al ejército de la República Popular China. O sea, que si bien se parte del supuesto que no se trata de una base con fines militares, hay bastante involucramiento de las fuerzas armadas de ese país que además obtuvo la concesión para su manejo durante 50 años y a pesar de ciertas clausulas que hablan de un intercambio científico. Lo cierto es le están dando el manejo exclusivo de un área restringida a una potencia extranjera que además comienza a tener mayor injerencia en el área y es allí donde comienzan las dudas sobre que utilización se le está dando al convenio.

Durante el gobierno de Alberto Fernández, donde no se hizo ningún tipo de cuestionamiento al respecto, existieron dos pedidos de informes en el Senado al respecto. Por un lado, el del senador Julio Martinez (Juntos por el Cambio- La Rioja) que pidió que se detalle, en relación a la supuesta cooperación científica, el uso realizado por la CONAE del mínimo de 10 % del tiempo de uso de la antena de la Estación. Preguntó sobre quienes son los científicos intervinientes, sobre la cantidad de horas utilizadas por cada uno y los proyectos a los que se reportan dichas observaciones,

Por otra parte, el proyecto presentado por la Senadora Lucila Crexell, representante de Neuquén por el Movimiento Popular Neuquino, apunta principalmente a conocer si existen otros proyectos de cooperación científica similar. ¿Qué participación real tiene el CONAE y cual es la supervisión que se hace del equipamiento, con el fin de constatar que se utiliza realmente ajustado al acuerdo de cooperación.

En su momento, desde la redacción de El Archivo nos habíamos comunicado con fuentes del Ministerio de Educación de la provincia y éstas no confirmaron que estas visitas hayan tenido lugar. En la misma línea se manifestaron otras fuentes del gobierno del Neuquén. También la Universidad Nacional del Comahue, entidad educativa con quien se firmó un convenio para implementar un cronograma de visitas, que no pudo brindar informes sobre visitas realizadas a la base. En síntesis, ninguna de las instituciones que deberían tener conocimiento de estas visitas, por haberlas organizado o al menos validado, poseen registros de esas visitas ni tampoco evidencias de listados de alumnos y profesores que hayan participado.

Estados Unidos ha manifestado de diversas formas y a través de distintos oradores su preocupación. Hace dos años, la entonces flamante jefa del Comando Sur de los Estados Unidos general, Laura Richardson, que estuvo nuevamente de visita en Argentina hace poco, había explicitado sus dudas respecto al uso que se le da a la estación cuando el acceso está cerrado a ciudadanos argentinos. También remarcó el hecho de que sea manejado por una empresa estatal que depende de autoridades militares. Hace un año, la congresista María Elvira Salazar había realizado varias menciones al tema en diversas reuniones en el Capitolio, incluso llegando a interpelar al propio Secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken. Este año, el embajador de Estados Unidos en Argentina, Marc Stanley, fue el que hizo hincapié en el tema afirmando: "me sorprende que la Argentina permita que las Fuerzas Armadas chinas operen en Neuquén, en secreto, haciendo quién sabe qué. Tengo entendido que se trata de soldados del ejército chino que operan este telescopio espacial, no sé lo que hacen, creo que los argentinos tampoco lo saben, y deberían entender por qué los chinos están desplegados allí" .

La nueva postura del gobierno encabezado por Javier Milei, en relación de mayor acercamiento a EEUU, se hizo eco de las dudas presentadas por los estadounidenses y decidieron llevar adelante una inspección a la estación. De la misma tomaron parte funcionarios nacionales y también funcionarios del gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, que en su momento, fue claro al sostener "que es imprescindible garantizar la seguridad jurídica en el cumplimiento de los contratos y acuerdos establecidos. También que debe asegurarse la máxima transparencia en el desarrollo de las actividades que son objeto de dichos acuerdos”.

Más allá de la "predisposición" del personal de la estación, fuentes confidenciales han revelado a EL ARCHIVO que las dudas sobre la utilización de la tecnología dual y la posibilidad de un porcentaje determinado de uso para investigación científica argentina no han sido del todo disipadas. De hecho la misión que hoy lleva adelante China, se monitorea también desde Neuquén, pero no sabemos que más se puede monitorear desde allí.

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