2026-08-25

La purga no para y se llevó puestos a dos ladrones

La tolerancia cero que el gobernador Rolando Figueroa puso en marcha desde diciembre de 2023 no quedó en una declaración de principios. La administración provincial sostiene una política de depuración que alcanza a quienes no cumplen con sus obligaciones, incurren en graves indisciplinas o quedan involucrados en hechos incompatibles con el desempeño de una función pública (y la moral).

El caso que acaba de conocerse involucra al EPAS (ente de Agua y Saneamiento) y terminó con la exoneración de dos sujetos identificados como José Ceferino Burgos y Ricardo Alberto Méndez, ahora ex integrantes de la planta permanente del organismo y destinados en la Subgerencia Zona Norte. La sanción, más severa que una cesantía, se les aplicó luego de que se diera por probado que robaron y vendieron  medidores de agua.

En una causa penal -que, por supuesto, corrió por cuerda separada y se inició en 2024- se les iniciaron acciones por la presunta comisión de los delitos de hurto simple y encubrimiento. De acuerdo con la documentación oficial, los medidores habían ingresado al organismo en 2011 y permanecían bajo llave en un sector del depósito de Chos Malal al que tenían acceso precisamente estos dos que ahora fueron alcanzados por la purga.

La investigación sumó publicaciones de medidores y sus cajas para la venta en Facebook Marketplace, además de allanamientos en los domicilios de los involucrados, donde se secuestraron medidores, abrazaderas y herramientas de trabajo. También quedaron bajo sospecha movimientos realizados con una camioneta oficial.

En el ámbito administrativo, los auditores concluyeron que existieron incumplimientos de las obligaciones establecidas tanto en el Convenio Colectivo de Trabajo como en el Estatuto del Personal Civil de la Administración Pública provincial.

Más allá de este expediente, el dato político y social es otro: la decisión de avanzar contra los “ñoquis”, las indisciplinas y las conductas delictivas encuentra un fuerte respaldo ciudadano. La premisa de que trabajar en la administración pública implica responsabilidad y compromiso se convirtió en un criterio de gestión, ni bien asumió Figueroa. Es por eso que la purga, lejos de detenerse, continúa.

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