¿Cómo se logró que el RIGI beneficiara a Neuquén?
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en una de las palabras más repetidas de la política argentina cada vez que se habla de economía. Sin embargo, en el caso de Neuquén existe un dato que muchos omiten deliberadamente: cuando el régimen fue presentado, la actividad de exploración y producción de petróleo y gas había quedado excluida. Fue el gobernador Rolando Figueroa quien llevó ese reclamo directamente al ministro de Economía, Luis Caputo, hasta conseguir que el upstream fuera incorporado.
Aquella decisión terminó siendo determinante. Hoy, la mayor parte de los proyectos presentados bajo el RIGI corresponden precisamente al desarrollo del upstream en Neuquén, el corazón productivo de Vaca Muerta. Esa modificación abrió un escenario de mayor previsibilidad para las inversiones, con estabilidad fiscal por 25 años y beneficios que fortalecen tanto la actividad privada como las cuentas públicas provinciales.
Las proyecciones oficiales son elocuentes. Solo los tres primeros proyectos aprobados bajo este esquema generarán alrededor de 1.300 millones de dólares en regalías e impuestos para Neuquén durante los próximos cuatro años. Son recursos que luego se transforman en rutas, escuelas, hospitales, viviendas e infraestructura, demostrando que detrás de una decisión técnica también existe una estrategia política bien definida.
En ese contexto, sorprende (o quizás no) que algunos dirigentes periféricos intenten reescribir la historia para capitalizar un logro ajeno. Entre ellos se recorta la silueta del senador neuquino de La Libertad Avanza, Pablo Cervi, cuya intención de adjudicarse los beneficios del RIGI terminó chocando contra un hecho incontrastable: la incorporación del upstream fue una gestión impulsada por Figueroa y aceptada posteriormente por el Gobierno nacional. Cuando los antecedentes son públicos y verificables, el oportunismo político suele caer sin escalas en el fango del absurdo.
Los resultados, además, no sólo acompañan ese proceso sino que hablan de un modelo provincial que va mucho más allá del RIGI y que se compone de acciones claras en beneficio de la sociedad. Neuquén lidera la creación de empleo privado, encabeza la inversión educativa por estudiante y consolida a Vaca Muerta como una plataforma para el desarrollo energético y las futuras exportaciones de Gas Natural Licuado (GNL). Mientras muchos descubren ahora la importancia del RIGI, la provincia ya cosecha los frutos de una gestión que supo detectar a tiempo una omisión, corregirla y convertirla en una ventaja estratégica que se suma al amplio abanico de acciones en beneficio de todos los neuquinos.