Cambiaron los tiempos y se terminaron los viáticos
El planteo de un sector de la magistratura penal neuquina volvió a poner sobre la mesa una discusión que atraviesa a todo el Estado: el uso de los recursos públicos. A partir de cuestionamientos por supuesta “falta de acompañamiento”, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén dejó trascender cuál fue su postura frente al Encuentro de Jueces Penales, dejando en evidencia que el eje del debate no pasa por el respaldo institucional, sino por la decisión de no financiar gastos que hoy resultan difíciles de justificar.
El máximo órgano judicial apoyó al encuentro, eso está claro. El TSJ no sólo declaró la actividad de interés institucional, sino que además otorgó licencias por capacitación a los magistrados participantes y organizó la agenda para garantizar que el servicio de justicia no se viera afectado durante las jornadas. Es decir, hubo aval formal, acompañamiento administrativo y previsión operativa.
Lo que no se habilitó, y ahí radica el punto de conflicto, fue el financiamiento de viáticos, alojamiento en hoteles y una cena para los asistentes. Un aspecto puntual que, lejos de implicar una negativa al evento, marca un límite con relación a prácticas que durante años se naturalizaron dentro del Estado y que hoy son revisadas bajo otro prisma.
Porque el trasfondo de esta situación es mucho más profundo que una simple diferencia administrativa. La sociedad argentina viene consolidando una mirada cada vez más exigente sobre cómo se administran los fondos públicos, por eso Manuel Adorni (jefe de Gabinete de Javier Milei) está desprestigiado y al borden del precipicio. En ese contexto, los gastos asociados a beneficios corporativos pierden legitimidad frente a una demanda creciente de austeridad y responsabilidad.
Ese cambio de época también se refleja en la conducción política de la provincia. La gestión del gobernador Rolando Figueroa ha insistido desde el inicio en la necesidad de ordenar el Estado y eliminar privilegios, una línea que encuentra eco en distintos ámbitos institucionales y amplio respaldo en la sociedad neuquina a lo largo y ancho de la provincia. Bajo esa lógica, resulta coherente que se priorice el respaldo institucional sin que ello implique necesariamente asumir costos que exceden lo esencial.
La ausencia de financiamiento para determinados gastos no puede interpretarse como falta de apoyo. El TSJ valoró el Encuentro de Jueces Penales en Zapala, respaldó su realización y reconoció su importancia para fortalecer la calidad institucional. Pero al mismo tiempo dejó en claro que los tiempos cambiaron, y que el compromiso con lo público también implica cuidar, con seriedad, cada peso que aporta la sociedad.