Cómo es el mega plan de obras de Neuquén
Las intervenciones permitirán mejorar los servicios de agua y cloacas para unas 8.000 familias de 31 sectores de la ciudad
El Gobierno de la provincia de Neuquén presentó un plan integral de infraestructura de agua potable y saneamiento para la capital, que supera los 287.000 millones de pesos. La inversión reúne obras ejecutadas y en ejecución, equipamiento y proyectos previstos para acompañar el crecimiento urbano hasta 2040. Se trata de una inversión sin precedentes por su magnitud, destinada a servicios que muchas veces no se ven, pero que resultan indispensables para la vida cotidiana y el desarrollo de la ciudad, explicaron desde el gobierno provincial.
El anuncio fue encabezado por el gobernador Rolando Figueroa; junto al intendente Mariano Gaido y la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves. “La ciudad de Neuquén es la que más crece en la República Argentina. Es la ciudad más grande del sur argentino y la que tiene mayores expectativas de crecimiento futuro”, afirmó Figueroa. En ese sentido, explicó que el objetivo no es limitarse a resolver las necesidades actuales, sino anticiparse a las que tendrá la capital dentro de catorce años: “No es un plan para desarrollar obras entre 2027 y 2040: invertimos el año que viene para la ciudad que vamos a necesitar en 2040”.
El gobernador estimó que la inversión destinada a la capital rondará los 200 millones de dólares y sostuvo que “nunca antes se había llevado adelante una inversión de esta magnitud en un año”. El programa contempla la ampliación de las plantas de tratamiento Tronador y Bardas Norte, siete colectores cloacales y el acueducto Nexo IV, además de mejoras en los sistemas de potabilización, distribución y tratamiento de efluentes. Las intervenciones permitirán mejorar los servicios para unas 8.000 familias de 31 sectores de la ciudad.
La planificación responde a la presión que ejerce el crecimiento de Neuquén capital sobre los servicios básicos. La ciudad registra proyectos urbanísticos en trámite, edificios en construcción y nuevas superficies previstas para desarrollar durante 2026. A ese escenario se suma la llegada de familias que demandan acceso al agua potable, redes cloacales y un tratamiento adecuado de los efluentes.