No tiene remedio: asaltó una farmacia con un destornillador
El delincuente reconoció su delito y va cinco años preso. Le apoyó el destornillador en el cuello a una mujer y la amenazó de muerte
Un sujeto que en la jerga o mundillo de las crónicas policiales bien podría encajar en la categoría de croto, fue condenado a 5 años de prisión efectiva por haber participado en un robo cometido en una farmacia de la ciudad de Plottier. Como arma, usó un destornillador.
La pena le fue impuesta luego de que el imputado reconociera su responsabilidad en el hecho. El acuerdo fue presentado por la fiscal Soledad Rangone y fue homologado por la jueza de garantías Natalia Pelosso, quien declaró penalmente responsable a este sujeto identificado como Sergio Rubén Morán a quien le endilgó la comisión del delito de robo con arma impropia en calidad de coautor.
De acuerdo con la investigación del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió el 5 de septiembre de 2025 alrededor de las 15:25, cuando Morán ingresó junto a otro ladrón a una farmacia ubicada en Tromen y avenida San Martín, de la mencionada ciudad neuquina.
Según la acusación, mientras su acompañante -otro hombre que no llegó a un acuerdo y será juzgado en juicio- simulaba portar un arma de fuego, Morán utilizó un destornillador para intimidar a las personas que se encontraban en el local, llegando a colocarlo en el cuello de una clienta. Bajo amenazas de muerte, ambos obligaron a las víctimas a dirigirse al sector del depósito y sustrajeron teléfonos celulares, perfumes y aproximadamente 300 mil pesos, antes de huir en un automóvil.
El hecho quedó registrado por cámaras de seguridad del local y del sistema de monitoreo urbano, lo que permitió identificar el vehículo utilizado y posteriormente a los autores.
Al momento de fijar la pena, las partes acordaron aplicar el mínimo previsto para el delito, teniendo en cuenta que el condenado no tenía antecedentes penales y que reconoció su responsabilidad. La jueza también dispuso que Morán quede eximido del pago de costas judiciales por no contar con recursos económicos y que comience de inmediato el cumplimiento de la condena.