Categórico triunfo libertario
El oficialismo logró un contundente triunfo electoral que le permite ampliar su representación en el Congreso. En Buenos Aires venció al peronismo
El oficialismo consiguió una contundente victoria electoral, alcanzando más del 40% de los votos en todo el país. La principal sorpresa se dio en la provincia de Buenos Aires, donde la lista encabezada por Diego Santilli se impuso sobre el peronismo, que en las elecciones provinciales de septiembre había logrado una ventaja de 14 puntos. El resultado otorga a La Libertad Avanza un respaldo clave para avanzar con su agenda política y consolidar su presencia en el Congreso.
El presidente Javier Milei había señalado que un “buen resultado” sería alcanzar un tercio de legisladores propios en Diputados para blindar sus decisiones. Los primeros datos oficiales indican que el objetivo fue superado con holgura, lo que le permitirá al mandatario encarar una nueva etapa de gestión con mayor margen de maniobra. Desde el entorno presidencial destacaron que el resultado representa una señal de respaldo ciudadano tras meses de tensiones económicas y escándalos políticos.

Tras los comicios, el mandatario podrá rearmar su Gabinete con mayor tranquilidad. En las próximas horas se esperan definiciones sobre los cambios ministeriales, especialmente tras los rumores que señalan la posible salida de Guillermo Francos de la Jefatura de Gabinete. En el búnker libertario, la imagen de Karina Milei y Martín Menem juntos reflejó la intención de mostrar unidad tras las recientes controversias.
El ministro de Economía, Luis Caputo, fue otro de los protagonistas de la noche. Su papel resultó determinante en la estrategia oficial, sobre todo en las negociaciones con Estados Unidos para contener el dólar y estabilizar el mercado financiero. Caputo, apodado “Toto”, llegó al búnker entre abrazos y elogios, consolidándose como uno de los hombres fuertes del Gobierno.
Entre las claves de la victoria, los estrategas del oficialismo destacaron la reconfiguración de la campaña en Buenos Aires, con el reemplazo de José Luis Espert por Santilli, y el fortalecimiento del vínculo con la juventud libertaria. Además, el asesor Santiago Caputo y la secretaria Karina Milei impulsaron un tono más empático hacia la ciudadanía afectada por el ajuste económico, lo que habría ayudado a revertir la imagen negativa del Gobierno.
En contraste, el peronismo sufrió una derrota inesperada. La estrategia diseñada por Cristina Fernández de Kirchnerno logró retener el voto bonaerense, y el gobernador Axel Kicillof no aportó el caudal de sufragios esperado. La caída en Buenos Aires deja al kirchnerismo frente al desafío de reconstruir la unidad interna, mientras que las fuerzas provinciales como Provincias Unidas quedaron relegadas, sin lograr romper la polarización nacional que dominó la elección.