Neuquén y su política laboral: al que no cumple, lo echan
Dos agentes fueron expulsadas por inasistencias injustificadas y falsificación de certificados médicos. Plena vigencia de la tolerancia cero
El Gobierno de la provincia de Neuquén volvió a marcar la cancha en materia de disciplina laboral dentro del Estado. Dos agentes fueron expulsadas de la administración pública por acumular inasistencias injustificadas y, en uno de los casos, por haber presentado certificados médicos falsos. La decisión se ajusta a la política de “tolerancia cero” impulsada por el gobernador Rolando Figueroa, que establece un criterio claro: las obligaciones hay que cumplirlas.
Estas dos se suman a muchos y muchas otras que fueron alcanzados y alcanzadas por la purga que castiga a quienes incurren en incumplimientos, indisciplinas o delitos. Es una forma de cuidar los recursos del Estado.
Desde el inicio de su gestión, Figueroa dejó en claro que se terminó la era de los privilegios y de los sueldos sin contraprestación. La provincia avanzó con un plan de austeridad y orden, donde cada recurso debe destinarse a lo esencial: salud, educación, seguridad e infraestructura. En ese esquema, los incumplimientos laborales no tienen lugar, porque el costo de sostener a quienes no trabajan lo termina pagando toda la sociedad.
Las ñoquis
La sanción más grave recayó sobre una tal Marcela Fabiana Pesenti, ahora ex agente del ministerio de Salud, quien fue exonerada tras comprobarse no sólo sus reiteradas inasistencias, sino también la utilización de certificados médicos falsificados. La investigación reveló que las firmas que aparecían en esos documentos no pertenecían a los profesionales señalados. Frente a esa evidencia, no hubo margen para el perdón.
El otro caso fue el de una tal Claudia Marion Yepez, quien se desempeñaba como empleada civil en la Policía de la Provincia y fue destituida por cesantía. En su legajo constan 51 días de faltas injustificadas, entre 2022 y 2023, mientras trabajaba en el Centro de Monitoreo Urbano. No sólo perdió su puesto: también deberá devolver los salarios cobrados indebidamente durante los períodos en los que no asistió a trabajar (si se comprueba que cobró).
La firmeza del gobierno provincial apunta a dejar un mensaje contundente: la función pública no es un espacio para la comodidad ni la impunidad. La estabilidad laboral, tan valorada por los trabajadores del Estado, también implica responsabilidades. Quien no cumpla, se queda afuera. Ese es el nuevo orden que rige desde diciembre de 2023, en Neuquén.
En tiempos en que los recursos son escasos y cada peso cuenta, el ejemplo vale más que mil discursos. Hoy, la consigna es clara: ya no alcanza con tener un cargo, ahora hay que honrarlo con trabajo y compromiso. La tolerancia cero frente al ausentismo y al fraude marca un rumbo inequívoco: en Neuquén, las obligaciones ya no son optativas.