Inadmisible daño al patrimonio histórico de Neuquén
Lo perpetraron contra Casa de Gobierno, durante una marcha contra el desalojo de cuatro familias mapuches que habían sitiado el edificio
La Casa de Gobierno de la provincia de Neuquén sufrió, ayer, un inadmisible ataque vandálico, con pintadas y pegatinas. Ocurrió durante una marcha en la que participaron dirigentes sindicales y referentes de agrupaciones de izquierda. Abundaron las banderas mapuches y no se vio ninguna de la Argentina. Es más, en uno de los afiches que los propios manifestantes pegaron en la fachada del edificio -que es patrimonio histórico de todos los neuquinos- decía textualmente lo siguiente: “El pueblo mapuche no es argentino”.
En un parte policial sobre el ataque contra el edificio de Roca y Rioja, el comisario Antonio Muñoz (de la seccional Primera) refirió lo siguiente: “Nos constituimos en el citado lugar, constatándose pintadas y pegatinas en la pared de Casa de Gobierno”.
“Es por eso que se da inicio a las actuaciones judiciales correspondientes manteniéndonos a una distancia prudencial, en virtud de encontrarse un grupo de manifestantes todavía en el lugar”, sostuvo. Y según pudo saberse al respecto, los daños serán investigados por la Unidad Fiscal de Actuación Genérica.
La marcha de ayer (politizada y con modesta concurrencia) fue en respuesta al desalojo que efectivos de la Policía -con orden judicial- realizaron el domingo último contra los miembros de cuatro familias mapuches, que se encadenaron al edificio, llevaron mesas, sillas, cocinas, leña y hasta caballos cuya bosta impregnó a la zona de un desagradable aroma.
Ese pequeño grupo (el de la protesta inicial) es un desprendimiento de comunidades legalmente reconocidas con las que están en conflicto. Lo que este grupo de cuatro familias le exige al gobierno provincial es que le otorgue personerías jurídicas, lo cual -según se indicó- es legalmente imposible si no cumplen con los requisitos que establecen las normas en vigencia.