Estafa planera: vuelve a la cárcel uno de los jefes de la banda
Por pedido de la fiscalía, un reo llamado Néstor Pablo Sanz al que la Justicia considera cabecilla de la banda de delincuentes que perpetró una estafa multimillonaria contra la provincia de Neuquén, volverá a prisión preventiva y ahí estará por, al menos, 6 meses. Era funcionario del Estado y ahora está donde tiene que estar un malandra.
La causa investiga a un asociación ilícita integrada por ex funcionarios que, durante la gestión de Omar Gutiérrez, desviaron recursos que eran para familias en estado de vulnerabilidad, a las que les robaron los planes sociales. En esa causa también están procesados el ex ministro de Desarrollo Social, Abel Di Luca y el ex director de Planes (y dueño del restaurante Faraón), Ricardo Soiza. Estos y otros sujetos también son considerados cabecillas de la mega banda.
La detención se resolvió durante una audiencia a la que el imputado llegó detenido, luego de que el dispositivo electrónico tipo tobillera que controlaba el cumplimiento de una detención domiciliaria desde hacía 11 meses, arrojara 16 salidas del rango permitido. Es decir que, además de robarle a la Provincia, el tal Sanz burló a la Justicia.
La solicitud para que el convicto volviera a la cárcel fue realizada por el fiscal del caso Juan Narvaez, junto al fiscal jefe Pablo Vignaroli y la asistente letrada Agustina Jara.
Durante la audiencia, el delincuente dijo que cumple la prisión domiciliaria en un departamento ubicado al fondo de un predio en el que, además, hay otras viviendas y que, a su pedido, se le amplió el rango de movimientos.
Narvaez explicó que ese cambio no tuvo el aval de la fiscalía ni de “ninguna autoridad”, y fue uno de los argumentos del juez Lucas Yancarelli al momento de resolver: “Si la tobillera se dispuso para un domicilio, las resoluciones tienen una esencia. La ampliación no sé quién la decidió, sino que lo hizo alguien a pedido del imputado. Que fuera a lo de su hermano no estaba autorizado y no tenía nada que hacer allí”, afirmó.
“Claramente tenemos una pauta de que el imputado está demostrando burlarse de la justicia, de que no respeta la decisión de un magistrado al incumplir la detención domiciliaria, y necesitamos continuar neutralizando los peligros procesales”, afirmó Narvaez. Tras escuchar a las partes, el juez hizo lugar al pedido de la fiscalía en todos sus términos.