ATEN se apresuró: va al paro y suma desprestigio
La decisión de ATEN de convocar a un paro en medio de la negociación salarial con el Gobierno provincial neuquino parece, cuanto menos, apresurada. La paritaria recién comienza, el acuerdo vigente se extiende hasta enero inclusive y todavía existe margen para dialogar. Por eso, la medida genera dudas sobre las verdaderas motivaciones del sindicalismo docente y suma desprestigio a un sindicato cuyas huelgas son fuertemente cuestionadas por la sociedad.
El Gobierno convocó con anticipación para debatir la pauta salarial de 2027 y presentó una primera propuesta. Sin embargo, la respuesta del gremio fue avanzar directamente hacia una medida de fuerza. El paro es una herramienta legítima, pero debería ser la última instancia, no la reacción inmediata frente a una oferta que todavía puede acordarse o discutirse. Esa decisión alimenta sospechas de que detrás de ella pueden existir intereses políticos, especialmente por su coincidencia con las elecciones de la CTA y la participación de una encumbrada dirigente de ATEN en una de las listas (ese es el caso de la secretaria adjunta, Cintia Galetto).
Los principales perjudicados de los paros de este martes y miércoles serán, una vez más, los estudiantes, que perderán días de clases en una provincia que realiza importantes esfuerzos por mejorar sus trayectorias educativas. También pueden verse afectados los propios docentes que adhieran a la medida: el Estado tiene la posibilidad y el derecho de descontar las jornadas no trabajadas (con lo que, además, perderían el adicional del 15% sobre el salario básico que se paga por asistencia).
El contexto tampoco puede dejarse de lado. Neuquén es la provincia que más invierte por alumno y la que paga los mejores salarios docentes del país. No se trata de afirmaciones aisladas, sino de una política que combina recursos, planificación y decisiones concretas para fortalecer la educación pública. La discusión salarial también debería contemplar esa realidad.
A eso se suma un programa sostenido de construcción de escuelas, ampliación de infraestructura y mejoras en las condiciones educativas. Neuquén también puso en marcha un sistema de becas estudiantiles que recibió elogios de la UNESCO, una herramienta que amplía oportunidades y acompaña a quienes necesitan apoyo para continuar sus estudios. Son inversiones que demuestran que la educación ocupa un lugar central en la agenda provincial.
La secretaria de Hacienda y Finanzas, Carola Pogliano, fue clara al señalar que las demandas gremiales deben ser consideradas, pero que cualquier propuesta salarial tiene que guardar relación con los recursos disponibles. La actualización por IPC, que el Gobierno ofreció mantener, es además un mecanismo que distingue a Neuquén en el escenario nacional y brinda previsibilidad a los trabajadores. Frente a ello, la dirigencia de ATEN, que encabeza Fany Mansilla, tomó una decisión apresurada, que le hace perder más casilleros en las consideraciones del conjunto de la sociedad neuquina.