Topadora a full: la demolición de otro clan narco
En la profundización de su avance contra el narcomenudeo, el Estado neuquino -Gobierno y Justicia- redujo, este lunes, a escombros otro aguantadero narco. Lo novedoso de este caso es que la guarida de los rufianes estaba en la zona céntrica; para ser precisos, en Bahía Blanca 555 de la ciudad de Neuquén.
Ese nido de ratas se encontraba clausurado desde el 9 de octubre último, luego de haber sido allanado durante un mega operativo impulsado por la Policía de Neuquén y el Ministerio Público Fiscal. En ese procedimiento, que incluyó un total de 11 allanamientos simultáneos, se buscó y se logró desarticular un mercado abierto de drogas que operaba y ejercía violencia en ese sector.
Durante el operativo realizado en ese domicilio en particular, las fuerzas de seguridad incautaron 50 gramos de clorhidrato de cocaína, 17 gramos de cogollos de cannabis sativa, una suma de 263.000 pesos en efectivo y una balanza que los delincuentes utilizaban para el fraccionamiento de sustancias. Asimismo, se procedió a la detención de dos hermanos de 22 años y su madre, de 48. Una familia íntegramente consagrada al despreciable mundo del hampa.
Tolerancia cero
Ahora tras la demolición de la guarida, el gobernador Rolando Figueroa -quien estuvo presente en el lugar- destacó que para el combate al tráfico de drogas en la provincia existe un trabajo conjunto entre “los distintos poderes del Estado, los municipios, la Justicia y también los vecinos”, que apoyan con decisión esta estrategia. “Se ha hecho una red muy importante para combatir esto”, remarcó.
“Viene trabajando muy bien la Justicia y, por supuesto, estoy muy orgulloso del trabajo que está haciendo nuestra Policía del Neuquén”, indicó y sostuvo que “no se puede lograr sin una policía dedicada, trabajadora, honesta y enfocada en resolver los problemas ciudadanos. Nuestra policía, en todo este trabajo, tiene un rol fundamental, y lo ha desarrollado con mucho profesionalismo y muchísimo compromiso”.
“Vamos a estar en todos los lugares de la provincia donde haya que estar combatiendo a quienes les destruyen la vida a nuestros chicos”, aseguró el gobernador. Destacó el impacto que tiene la lucha contra el tráfico de drogas y la demolición de los puntos de venta en la disminución de los índices delictivos y remarcó que “se han recuperado lugares públicos”. “Las plazas son para que los chicos vayan a jugar, los abuelos puedan compartir y la familia pueda vivir un momento diferente. Ya no están copadas por estos delincuentes y vamos a continuar trabajando, porque sabemos que tenemos muchísimo trabajo que realizar”, agregó.
Comentó que la semana pasada se expuso en el Congreso de la Nación todo el trabajo que se viene realizando en Neuquén para combatir el tráfico de estupefacientes y recordó que este viernes “también se ha realizado un operativo muy importante en Chos Malal, donde se ha secuestrado muchísima droga”.
“Fue destacada la presencia del fiscal (José) Gerez en la intervención en el Congreso”, dijo Figueroa y explicó que llamó la atención “de qué manera se han modificado los índices delictivos a partir de que la provincia ha tomado la decisión de asumir este compromiso”. El gobernador expresó que “es fundamental que los funcionarios públicos, como lo hemos hecho con Mariano (Gaido, el intendente de Neuquén), nos sometamos a todos los exámenes toxicológicos pertinentes”.
Por su parte, Gerez (fiscal general del Tribunal Superior de Justicia) señaló que la demolición del “icónico” punto de venta fue posible por la desfederalización a la que adhirió la provincia. “El gobernador tomó la decisión de que la provincia se hiciera cargo de la competencia en materia de investigación de drogas”, indicó. Antes estaba en la órbita de la Justicia Federal, que no daba abasto.