Viviendas, créditos y un modelo que marca la diferencia
La política habitacional en la provincia de Neuquén comienza a mostrar resultados concretos y sostenidos en el tiempo. Desde que el gobernador Rolando Figueroa puso en marcha un ambicioso plan de soluciones habitacionales, las acciones no sólo se multiplicaron, sino que además empezaron a materializarse en hechos tangibles que impactan directamente en la vida de las familias.
Sin ir más lejos, en la semana que acaba de finalizar se concretó el llamado a licitación para la construcción de otras 56 viviendas en la ciudad capital. Este dato, lejos de ser aislado, se inscribe en una política más amplia concebida para dar respuesta a una demanda histórica, acumulada durante años de postergaciones y decisiones discrecionales.
A esto se suma un anuncio clave que refuerza el rumbo adoptado: en mayo se presentarán nuevas líneas de créditos hipotecarios destinadas a la construcción, ampliación y refacción de viviendas. Se trata de una herramienta concreta que permitirá financiar hasta el 100% de las obras, con montos de hasta 150 millones de pesos para nuevas viviendas y hasta 75 millones para mejoras, con la garantía de que las cuotas no superarán el 30% de los ingresos familiares.
Este esquema no sólo facilita el acceso a la vivienda, sino que además introduce previsibilidad y reglas claras. La posibilidad de sumar ingresos familiares, junto con requisitos accesibles como la inscripción en el Registro Único Provincial de Vivienda, configura un sistema más inclusivo y ordenado, alejado de prácticas arbitrarias que durante años marcaron la adjudicación de soluciones habitacionales.
El punto central, y tal vez el más relevante desde lo político, es que este programa será financiado íntegramente con recursos del Estado provincial. En un contexto donde el gobierno nacional decidió retirarse de la obra pública, Neuquén opta por el camino inverso: sostener e incluso profundizar la inversión en infraestructura, construyendo no sólo viviendas, sino también escuelas, comisarías y hospitales.
Este enfoque también marca una diferencia clara con la gestión anterior. No se trata únicamente de una mayor cantidad de soluciones habitacionales, sino de un cambio en la lógica de implementación. La transparencia en los procesos de adjudicación y la planificación a mediano plazo reemplazan (y expulsan) a los favoritismos de antaño que generaron desconfianza durante años.
La línea de créditos que financiará el gobierno provincial tiene una cláusula no menor que la diferencia de los créditos nacionales, que tanto ruido generaron. Aquí, en Neuquén, quedó establecido que quienes ocupen cargos de gobernador, diputado, ministro, secretario, subsecretario, presidentes de entes públicos, jueces, fiscales y otros altos funcionarios no podrán acceder a los créditos. Esta decisión también contribuye a la transparencia.
El programa que abarca a todos los planes (viviendas, lotes, mejoras, escrituras, etc.) contempla 20.000 soluciones habitacionales en los próximos dos años. Y, sumado a estas nuevas líneas de crédito, consolida una política pública integral que apuesta al arraigo, al desarrollo urbano y al acceso real a la vivienda. En tiempos de incertidumbre a nivel nacional, Neuquén no sólo sostiene su propio rumbo; sino que, además, demuestra que, con decisión política y recursos bien administrados, es posible transformar una demanda histórica en una respuesta concreta.