2026-03-07

Neuquén es la excepción en un país que pierde empleo

Mientras gran parte del país atraviesa una caída sostenida del empleo privado registrado, Neuquén se consolida como una excepción en el mapa económico argentino. En un contexto nacional marcado por el cierre de empresas, el freno de la actividad y la pérdida de puestos de trabajo genuinos, la provincia no sólo logró sostener su dinamismo, sino que encabeza el ranking de crecimiento del empleo. No se trata de una casualidad ni de un fenómeno aislado: es el resultado de una estrategia política que apostó de manera decidida al trabajo y a la inversión.

Los números hablan por sí solos. Según un informe del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), Neuquén lidera el ranking de variación del empleo privado registrado con un crecimiento del 3,4% en los últimos dos años, es decir desde que asumió la gestión del gobernador Rolando Figueroa. Detrás aparece Río Negro con un 0,7%, mientras que todas las demás provincias del país presentan índices negativos. El caso más delicado es el de Santa Cruz, donde la caída en los puestos de trabajo formal alcanza el 16,2%, reflejo de un escenario nacional que dista mucho de mostrar señales de recuperación.

Tal es la situación que el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, presentó (este viernes) como un logro lo que en realidad refleja un problema. “Mendoza vuelve a destacarse en el mapa productivo del país”, tituló en su posteo. Y agregó: “Se dio a conocer el ranking de variación en el empleo privado registrado y, tras dos años completos de gestión del presidente @JMilei en la Nación y de nuestro gobierno en la Provincia, Mendoza se ubica entre las jurisdicciones con mejor desempeño en empleo privado registrado de todo el país”.

“Solo nos superan Neuquén y Río Negro, provincias impulsadas por el fenómeno de Vaca Muerta. Detrás de ese gran motor energético, Mendoza aparece en el podio del crecimiento del empleo privado en Argentina”. Es cierto que Mendoza está tercera, pero también es cierto que registró una caída del empleo del 0,6% en los últimos dos años.

En Neuquén el crecimiento del empleo no responde únicamente al empuje de Vaca Muerta. La realidad es que Figueroa impulsó políticas activas que ayudaron a multiplicar las oportunidades laborales: el reemplazo de planes sociales por puestos de trabajo, la puesta en marcha de obras públicas estratégicas y la construcción de escuelas, hospitales y rutas que generaron miles de puestos en distintos sectores de la economía.

Así, mientras gran parte del país enfrenta un panorama laboral complejo, Neuquén demuestra que otro camino es posible cuando hay decisión política, planificación y un Estado que promueve el trabajo genuino. Vaca Muerta explica parte del fenómeno, pero no todo. El resto tiene que ver con un modelo de gestión que decidió convertir el crecimiento en empleo real para los neuquinos.

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