Uno encaminado y el resto a los tropiezos
La semana que acaba de terminar evidenció un fuerte contraste entre las fuerzas políticas que competirán en las legislativas de octubre aquí, en la provincia de Neuquén, y mostró lo que bien podría llegar a resumirse en las dos muecas del teatro: la que sonríe y la que no.
La Libertad Avanza, que tiene como principal referente política a la diputada nacional Nadia Márquez padeció un verdadero bochorno, cuando la Justicia Federal confirmó -de modo fehaciente- que, en su apuro por lograr el reconocimiento como partido de distrito, afilió a dos muertos.
Las noticias sobre las prácticas de la vieja política que ese mismo partido había prometido erradicar, se sumaron a otras complicaciones que se sucedieron en las últimas semanas y que, quizás, resultaría tedioso repasar.
En lo político, Márquez ha tenido que lidiarla con cuestionamientos libertarios. La acusaron de cerrarles los caminos a figuras emergentes, como la diputada provincial Brenda Buchiniz, para favorecer supuestamente a los suyos; entre ellos, el ex diputado nacional David Schlereth quien muy recientemente emigró del PRO a las fuerzas de cielo.
También el peronismo hegemónico transita por sus propios dramas. Es que a la fuerte oposición interna que encabezan figuras de reconocida trayectoria como la diputada nacional Tanya Bertoldi y el ex concejal Marcelo Zúñiga, se les sumaron cuestiones de la Justicia Electoral.
El reproche judicial recayó sobre el Partido Justicialista (PJ) que dirigen el diputado provincial Darío Martínez y el senador Oscar Parrilli (ocasionalmente adversarios, que hoy tiran para el mismo lado). Puntualmente les exigieron que aceleren los mecanismos de convocatoria a elecciones internas para designar autoridades partidarias.
La izquierda, por su parte, parece haber entrado en una espiral de decadencia, al menos en las consideraciones mayoritarias de la sociedad. En la semana no sólo tuvo su traspié la dirigencia del PTS de la que forma parte el diputado ceramista Andrés Blanco, sino que -en simultáneo- las jefas de la Izquierda Socialista (Angélica Lagunas) y del Partido Obrero (Patricia Jure) fracasaron en su intento de hacerse con la conducción provincial del gremio de los docentes (ATEN). Los maestros les dieron la espalda en las urnas.
Blanco es dirigente (de altísimo rango) en el gremio ceramista que en la semana volvió a cortar rutas para exigir otro salvataje para las que llaman empresas “bajo control obrero”. En rigor, cooperativas eternamente empantanadas en la acumulación de deudas, aparentemente producto de una administración deficiente. El capital político de la izquierda parece ir en baja.
Frente a esos dramas, el Frente Neuquinidad que conduce el gobernador Rolando Figueroa avanza en una construcción política sólida, que no sólo reconoce sus bases en la tolerancia cero a los hechos de corrupción, sino también en la identidad provincial por sobre todas las cosas. Durante el fin de semana, el PRO confirmó su continuidad en dicho espacio.
Figueroa no sólo expulsó ñoquis y achicó la planta política, sino que además reforzó las partidas presupuestarias de Educación, Seguridad y Salud. En paralelo tuvo otros logros. Sin ir más lejos, hace apenas unos pocos días, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) destacó que Neuquén fue la provincia con mayor incremento del empleo formal en todo el país, entre febrero de 2024 e idéntico mes de 2025.
En apretada síntesis este es el panorama en Neuquén, rumbo a las legislativas en las que la provincia pondrá en juego seis bancas: tres en cada una de las cámaras del Congreso de la Nación.