Las estrategias neuquinas frente al rival libertario
El camino rumbo a las legislativas encuentra a la provincia de Neuquén ante un escenario novedoso que, en gran medida, se decanta del cambio de rumbo que la mayoría de la población eligió en 2023, para dejar atrás los vicios y costumbres de lo que en términos generales se conoce como la vieja política.
Es en ese transitar hacia octubre que ciertas cuestiones comienzan a destilar atisbos de nitidez. Entre ellas, la decisión estratégica del oficialismo de diferenciar al modelo neuquino no sólo de las realidades porteñas, sino también del pasado reciente.
A juzgar por el debilitamiento del kirchnerismo orgánico y el techo histórico de la izquierda, el rival de la Neuquinidad será La Libertad Avanza (LLA), lo que en principio supone un desafío de dificultosa resolución, tal como lo avizoran las encuestas. Además, una partecita de los adversarios de hoy fueron aliados hasta hace apenas un par de años.
La campaña anticipa una contienda interesante en redes, con trolls que ya se han puesto en marcha y que intentarán influir, cada vez con mayor énfasis, en los electorados de Neuquén, Plottier y Centenario donde, en definitiva, se resolverá la cuestión. Se entiende o en todo caso se estima que LLA evitará esfuerzos -para ese sector, estériles- en el interior, donde aún perdura la territorialidad que tan bien manejan las expresiones auténticamente neuquinas y que las fuerzas con anclaje porteño no tienen.
La sociedad ha cambiado y las estrategias demandan actualizaciones permanentes. El gobernador Rolando Figueroa ya hizo gala de su capacidad de lectura cuando doblegó al MPN y deberá revalidarla ahora, ante un rival muy distinto y que ostenta amplios conocimientos en redes, escasa presencia en territorio y descarada capacidad para negar hechos evidentes, como la brutal represión a los jubilados, la caída en el empleo formal y el proceso inflacionario que, por supuesto, no se condice con lo que arroja el INDEC. Alcanza con ir al supermercado, para constatarlo de modo fehaciente.
La llegada a sectores que no se comprometen con las variables de una realidad que hace nada menos que a sus niveles de vida, representa un desafío. Y el voto adolescente representa otro, en estos tiempos de culto al teléfono y desinterés por las cuestiones esenciales.
La gestión como bandera
Por lo pronto, la Neuquinidad ya ha comenzado a desplegar estrategias. Así lo demuestran no sólo las inauguraciones semanales de obras junto con el intendente capitalino, Mariano Gaido, y otros jefes comunales, sino también la multiplicación de esfuerzos por subrayar la austeridad en la gestión, el castigo a los indisciplinados, el despido de ñoquis y la construcción de rutas, escuelas y centros de salud, muy a pesar de la paralización de la obra pública que decretó el gobierno nacional, con su conocido desdén hacia las provincias y sus habitantes.
Otro elemento igualmente importante frente a la contienda electoral que viene es la elección de candidatos a diputados y senadores, sin causar ruido interno en un frente que es quizá el más variopinto de la historia neuquina. A punto tal que ha logrado la convivencia armoniosa entre el PRO, parte del peronismo y hasta expresiones libertarias. Se dice que quienes encabezarán las listas serán prendas de unión y se habla de dos ministros que siempre acompañaron a Figueroa, en las buenas y en las malas: Juan Luis “Pepé” Ousset y Julieta Corroza, integrantes no sólo de la mesa chica, sino también de la conformación primaria del frente.
El armado libertario
Por el lado de LLA no tiene mayor trascendencia proselitista quienes encabecen las listas, ya que la imagen será indefectiblemente la de Javier Milei, con sus defectos y virtudes (aunque siempre con buen marketing y blindaje de medios nacionales). La orden bajará sin escalas desde Buenos Aires y se supone que no habrá demasiado debate interno. No obstante, es probable que una de las candidatas sea la diputada nacional Nadia Márquez, quien fue parte de la Neuquinidad.
El espacio libertario neuquino tiene sus diferencias internas. Márquez no se ha mostrado permeable al avance de la diputada provincial Brenda Buchiniz, quien pide pista y recibe bloqueos. Al tiempo que otros se han mantenido en el frente que conduce Figueroa, tal es el caso de Arriba Neuquén, y también están quienes hacen su juego y esperan (Fuerza Libertaria).
Atados al pasado
Las otras oposiciones; es decir, las que encarnan el kirchnerismo por un lado y el Frente de Izquierda (FIT) por el otro, parecen detenidas en el tiempo. En el caso del peronismo orgánico se advierte una paralización temporal, como en una reminiscencia tanguera del dolor de ya no ser. Los K y el FIT han coincidido en sus decisiones de no respaldar la destitución (en diciembre) de la ex vicegobernadora Gloria Ruiz, quien se encuentra judicialmente procesada por presuntos hechos de corrupción. Y, aunque por distintos motivos, tampoco apoyaron la ley de ficha limpia, destinada a evitar que condenados y convictos sean funcionarios públicos o candidatos a cargos electivos. Estas posturas los alejan nada menos que del sentir mayoritario de la sociedad.
El presidente del PJ neuquino, Darío Martínez, quien no sólo se ha devaluado por haber sido el secretario de Energía del ex presidente Alberto Fernández, sino también por la crisis de representatividad parlamentaria, ya ha mandado a pintar muros para posicionarse. Su decisión de arruinar las paredes no sólo evidencia su apego a las prácticas vetustas que son socialmente condenadas, sino también el desinterés manifiesto por el patrimonio público y privado.
Martínez es un consabido cultor de los personalismos. Fue concejal, candidato a intendente de Neuquén y diputado nacional. Bajo su conducción, el peronismo se ha deshilachado. Hoy apenas tiene un edil en la ciudad capital y tres legisladores provinciales (uno de los cuales es él mismo).
La izquierda en tanto procura retroalimentarse de un círculo vicioso en el que los candidatos son generalmente los mismos: Andrés Blanco (secretario adjunto del sindicato Ceramista y actual diputado provincial) y Angélica Lagunas y Patricia Jure, ambas ex diputadas provinciales, ex concejales capitalinas y actuales conductoras de la filial capitalina del gremio de los docentes, ATEN.
Durante la semana que acaba de terminar, Blanco rechazó la ficha limpia con el argumento de que supone una prohibición de candidaturas, pero se sabe que con las nuevas políticas de austeridad pasaron al olvido cuestiones como los subsidios indiscriminados y el manejo de la ayuda social del Estado por parte de organizaciones sociales, que eran tan propios del gobierno de Omar Gutiérrez. Esas decisiones, simples pero atinadas, que tomó Figueroa hicieron que los recursos vayan a la sociedad y no a otras manos.
Ese es, a grandes rasgos, el panorama rumbo a las legislativas de octubre, cita para la que resta menos de lo que muchos perciben y en la que confrontarán dos modelos: el neuquino de desarrollo y equidad territorial vs el porteño que, al menos hasta ahora, no ha tenido beneficio alguno para la provincia.