Compró un Chevrolet Cruze y le resultó una chatarra
Un rionegrino que hizo realidad el sueño del 0Km pasó directamente a la pesadilla o, como mínimo, al insomnio; ya que el Chevrolet Cruze le resultó lisa y llanamente una chatarra. Tal es así que a los seis meses de uso, el aceite tomó contacto con el agua y chau motor. Como primera respuesta le cambiaron el motor, pero el nuevo impulsor perdió aceite y volvieron los problemas.
Indignado, fue a la Justicia y logró que una jueza de San Antonio Oeste diera por acreditada la existencia de defectos de fábrica y condenara tanto a la concesionaria Líder Automotores S.A como a General Motors Argentina S.R.L. Estas apelaron y, ahora, la Cámara Civil confirmó la sentencia y les ordenó que le den otro 0km igual o de similares características y que, además, le paguen un resarcimiento equivalente al 10% del valor actual de dicho vehículo por los daños que le causaron. A dicho monto deberán sumarse los intereses.
Desde la Justicia se dijo que los peritos mecánicos establecieron que “se observaron pérdidas de aceite en el sector de juntas de cárter, pérdidas de agua y anomalías eléctricas que generaron ruidos extraños en su funcionamiento”. También detectaron “pérdida de aceite en el retén de eje de cigüeñal y pérdida de líquido refrigerante en mangueras del motor hacia el lado del torpedo”.
A partir de esas y otras pruebas, la Cámara consideró que “el incumplimiento del caso debe ser encuadrado como grave, no sólo por las consecuencias potencialmente destructivas que tiene la falla presente en el motor, sino porque la penalidad tiene un fin persuasivo, cual es el de detraer a las empresas de lanzar productos defectuosos al mercado”.
Por último, recordó que “todo lo mencionado denota que ha existido una violación a los principios de buena fe y lealtad que revela un patente menosprecio hacia la persona del contratante”; es decir un desprecio liso y llano por el cliente.