2017-06-16

El Evangelio puede ocasionar también ruidos molestos

Un vecino de la capital neuquina se cansó del alto volumen utilizado en sus reuniones por una Iglesia Evangélica. Hizo la denuncia. El Municipio capitalino fue a fiscalizar justo cuando la Iglesia no tenía actividad. El vecino se enojó. Intervino el Defensor del Pueblo. El tema va en camino de solucionarse, pero indica que hay sectores más influyentes que otros.

En la política neuquina, la iglesia evangélica tiene activa participación, y ciertamente, cierta influencia. Por eso el caso ha interesado quizá más que otros, pese a que es absolutamente individual. Y parece que finalmente la ley (que protege a los ciudadanos de ruidos molestos, considerando tal cosa a los que superan cierta cantidad de decibeles) podrá triunfar.

La historia, según cuenta la Defensoría, fue así: El vecino Arnaldo Alarcón inició la actuación y denuncias el año pasado. El 21 de mayo de este año, técnicos de la dirección de Fiscalización Ambiental (del Municipio capitalino) intentaron realizar la mediación sonora, y se generó un altercado con el vecino denunciante, que impidió hacer el registro.

Dada la situación, los empleados del municipio efectuaron una exposición policial y notificaron a la Defensoría del Pueblo.

Unos días después el vecino negó la acusación de agresión; explicó que el enojo obedeció a que los técnicos municipales quisieron  hacer la medición sonora cuando la iglesia no tenía actividad. Para ello, Alarcón propuso hacer la medición los miércoles de 20 a 22 y domingos de 11 a 14 horas.

Alarcón explicó que su vivienda, ubicada en manzana 17 lote 9, calles Río De La Plata y Península Valdez,  es colindante con la iglesia que se emplazó en el lugar hace más de un año. A raíz de los ruidos propios del culto, hizo el reclamo en la municipalidad (Nº 3392) en la dirección de Atención al Ciudadano. Dicha dirección pidió a la subsecretaría de Ambiente una inspección por ruidos molestos, por no respetar el horario de descanso y no contar con habilitación municipal, según acotaciones del denunciante.

Agregó que se realizaron dos inspecciones en las que solamente se constató el horario de funcionamiento de los oficios.

Posteriormente, en enero de este año hubo un intento de mediación con los pastores responsables de la iglesia, con la intervención de la dirección de resolución alternativa de conflictos del gobierno provincial. En esa instancia se logró un acuerdo, que en la segunda reunión de creyentes se incumplió.

En la providencia de la Defensoría del Pueblo se advierte que las inspecciones no se realizaron "conforme al procedimiento imperante", es decir, con equipos adecuados para medir las emisiones sonoras que se generan en el templo; y que en caso de constatar ruidos molestos, se proceda a la clausura hasta se desarrollen trabajos de insonorización.

 


Te puede interesar